jueves, 4 de septiembre de 2025

Organiza tu vida con TDAH

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Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, TDAH.  Estas siglas, con todo lo que conllevan, entraron como un terremoto en nuestra familia hace unos cuatro años. Antes de eso sabía bastante poco de esta “condición neurodivergente” que posee un porcentaje no despreciable de población.

Ahora no es que sea un experto en el tema, pero sí que conozco profundamente las implicaciones que tiene este trastorno en la vida de las personas que lo sufren.  Y creo que puedo dar algunos consejos a personas que se encuentren en una situación a la que nosotros nos enfrentamos, con un diagnóstico reciente y con muchas, muchas dudas sobre el futuro.


Empezemos por el principio, describiendo brevemente cada una de las siglas. Tenemos por un lado, D y A, “Déficit de Atención”.  Bien, fácil de entender, aparentemente son personas a las que les cuesta centrar la atención. Aunque al ir conociendo mejor esta condición neurodivergente te hace ir dándote cuenta de que no es exactamente que no puedan prestar atención, o que les cueste centrarse, pero bueno, como concepto general funciona.




Por otro lado, la H de “Hiperactividad”. Esto empieza a complicar las cosas, porque a veces está y a veces no. En ocasiones al Déficit de Atención le acompaña un exceso de energía difícil de controlar, que no se adapta a la situación (por ejemplo, en medio de una clase), que se denomina Hiperactividad. Imagina que tienes un mando de la tele. Normalmente, puedes subir o bajar el volumen según lo que necesites. En la hiperactividad, es como si el volumen siempre estuviera muy alto y el mando no funcionara bien para bajarlo. Entonces la persona se mueve aunque no haga falta, habla aunque no sea el momento, corre o salta en sitios donde debería estar tranquilo, y cosas así. No lo hace porque quiera molestar, sino porque su cuerpo y su cabeza están como con el motor encendido a tope y no es fácil apagarlo. Y luego tenemos lo más difícil, la T, de “Trastorno”. En el contexto de la salud mental, la palabra Trastorno no se usa para indicar “enfermedad” ni “defecto”, sino que se usa para señalar que los niveles de déficit de atención (DA) y/o hiperactividad-impulsividad (H) son lo suficientemente intensos y persistentes como para causar dificultades en la vida diaria: en los estudios, en el trabajo, en las relaciones o en la organización personal. Esto es lo más difícil de procesar y entender: existe una amplia variedad de intensidad o grado en lo que por otra parte no son más que rasgos de la personalidad. Todo el mundo puede ser despistado, moverse mucho o ser impulsivo a veces. Muchas veces es difícil distinguir cuándo puede llegar a ser un trastorno, y cuándo no es más que un rasgo marcado de su personalidad. Podría decirse algo así como que se considera un trastorno cuando estos comportamientos ocurren mucho más de lo habitual, para la edad, se repiten en diferentes entornos (no solo en casa, o solo en el colegio), o generan un impacto negativo claro en el rendimiento académico, laboral o social. No quiero desviarme a polémicas absurdas como la de que últimamente parece que el TDAH “está de moda”, y muchísima gente en redes sociales se identifica como TDAH cuando simplemente le cuesta organizarse, o tiene problemas en los estudios. Tampoco quiero entrar en debates sobre la necesidad o no de tomar medicación para tratar el TDAH. Como he dicho, hay infinidad de grados de DA y de H, algunos permiten vivir una vida normal y plena sin necesidad de diagnóstico ni medicación, y otros requerirán medicación psiquiátrica y tratamiento psicológico continuado. Lo que me interesa apuntar aquí es que hay una buena noticia: no importa el grado de Déficit de Atención o Hiperactividad que tengas, porque hay métodos sencillos y poderosos para ayudarte a organizar tu vida. Métodos que cambiarán tu vida completamente, y te permitirán centrarte, te permitirán concentrarte, te permitirán triunfar en lo que te propongas, bien sea pasar de curso, estudiar una carrera, o desarrollar tu carrera profesional. Varios de estos métodos son profundamente útiles también para personas sin TDAH, personas “neurotípicas”, si es que se puede usar ese término para las personas cuyo cerebro funciona y se desarrolla de una manera que encaja con lo que la sociedad considera “habitual” o “esperado” (son capaces de sentarse a estudiar, prestan atención en las reuniones de trabajo, etc, gente muy, muy aburrida). Entonces, seas team neurodivergente o team neurotípico, ¿estás preparado para que te cambie la vida? ¡Allá vamos!



1. Dormir bien


Empezamos por lo más básico, pero no lo más fácil. Dormir bien es la base de tu salud mental. Léelo bien, que es importante, DORMIR BIEN ES LA BASE DE TU SALUD MENTAL. Como dice el neurocientífico Andrew Huberman, un buen sueño desempeña un papel de apoyo y modulación para prácticamente todo: el sistema inmunitario, la capacidad de pensar y la capacidad de regular las emociones. Esto es particularmente esencial en personas con TDAH, porque los procesos del cerebro que regulan la motivación y la atención están regulados por la dopamina, y la calidad del sueño influye directamente en los niveles de este neurotransmisor. Mejorar la calidad de tu sueño debe ser tu prioridad número uno. Cómo lo consigas dependerá mucho de ti, y se sale un poco de lo que puedo abordar en este post, pero tómatelo como objetivo, busca alguna manera de motivarte, hay infinidad de formas de medir la calidad de tu sueño , y de métodos para mejorarlo.

Lo que no se mide no se conoce.  Y lo que no se conoce no se puede mejorar

Diferentes aparatos para monitorizar y mejorar tu sueño.





2. Antes de intentar concentrarte: bloquea distracciones



A pesar de que puedas haber descansado bien, y tener la energía a tope, hay una cosa que literalmente matará tu concentración, y son las distracciones. Todos sufrimos de innumerables distracciones cuando intentamos estar concentrados, pero para las personas con TDAH es realmente un reto.  Cualquier cosa puede ser una distracción, su cerebro está permanentemente alerta a muchos más estímulos que un cerebro neurotípico. En su cabeza suenan 6 bandas sonoras a la vez, y su cerebro intenta identificarlas todas.  No creo que podamos hacernos a la idea de lo agotador que puede llegar a ser.

Las distracciones te arrebatan ese momento de total concentración, de “flow” al que tanto esfuerzo te ha costado llegar. Como nos enseñó magistralmente Jack Nicholson en la película “Mejor imposible”, romper ese momento de flow es lo peor que puede hacer cualquiera, y podría desatar toda tu ira.

Puedes pensar que eres inmune a las distracciones, y que rápidamente vas a volver a ese estado de flow que te iba a permitir, por fin, definir el amor en esa novela que estás escribiendo. Pero así no funciona nuestro cerebro. Ningún cerebro. Tardamos muchísimo más de lo que nos pensamos en volver al mismo estado de concentración previo a la distracción.


Deberías diseñar un ambiente totalmente libre de distracciones e interrupciones, para intentar llegar a ese estado de flow.  Volveremos a esto más tarde, pero ahora dime, ¿qué aparato está diseñado para llamar contínuamente tu atención con interrupciones llamativas e insistentes?

Exacto, lo has adivinado: tu teléfono.  

Nuestros smartphones, y la inmensa mayoría de las apps que tenemos instaladas en ellos, están diseñados para captar tu atención, para que dejes lo que estás haciendo, cojas el móvil, abras la app que acaba de sonar, y para retenerte todo lo posible dentro de esa aplicación.

Entonces, ya tienes un consejo muy sencillo para evitar esas distracciones: desactiva las notificaciones. En serio, haz la prueba.  Entra en la configuración de tu móvil, en la sección de notificaciones, y desactiva de forma agresiva todas las notificaciones que crees que no necesitas que estén contínuamente llamando tu atención.  Y al día siguiente, después de ver todas las que aún te han interrumpido durante el día, vuelve a hacerlo.  Hazlo como mínimo durante tres días consecutivos, y verás qué pocas apps realmente necesitas que activamente te notifiquen algo.


Bien, vas a empezar tu momento de concentración y ya no vas a ser interrumpido por el dichoso móvil.  Pero sigue ahí.  Está al alcance de tu mano, por alguna extraña razón está alrededor de tus apuntes, tus libros, tu teclado… y su pantalla negra todavía llama tu atención: ¿Tendrá batería o se habrá apagado? Voy a mirar. ¿Qué hora es? Voy a mirar (es muy probable que no tengas ningún reloj de muñeca o de pared cerca, únicamente consultas la hora en el móvil). ¿Cambio la playlist de música que estoy escuchando?  Voy a mirar.

Según estudios recientes, la media diaria de desbloqueos de móvil por persona está en torno a las 80 veces al día. Esto significa que en promedio se desbloquea el teléfono unas cinco veces por hora, considerando unas 16 horas despiertas, lo que equivale a aproximadamente un desbloqueo cada 12 minutos. Algunos usuarios, especialmente los menores de 25 años, pueden desbloquearlo hasta más de 150 veces al día.

Así que el segundo consejo es muy sencillo: aparta tu móvil de delante.  Lo ideal sería dejarlo fuera de tu lugar de concentración, en otra habitación, en la guantera del coche, donde sea pero lejos, pero seamos realistas, ¿qué pasa si recibes un mensaje o una llamada? 
Hay una solución facilísima. Conéctalo y colócalo al menos a dos metros de ti. Colócalo en el alféizar de una ventana, una mesa, lo que sea. Haz que te cueste un poco alcanzarlo.  Haz que mirarlo requiera una decisión cognitiva. Si está a tu alcance, cogerás el móvil por reflejo sin pensarlo, y te arruinará el momento de concentración. 

Una manera alternativa de hacer esto, teniendo el móvil delante, es la siguiente: usa bloqueadores del móvil para evitar distracciones.



Una opción sería la app llamada Forest. Tu móvil se convierte entonces en una planta, que va creciendo poco a poco hasta completar el tiempo que tú has definido, el tiempo que quieres dedicar a tu concentración.
Si tocas el móvil para salir de la app y hacer cualquier otra cosa, la planta se muere.  Si completas el tiempo sin tocar el móvil, tu precioso jardín de plantas tendrá una más. Así de sencillo.  Así de potente.

Un último comentario sobre bloquear distracciones.  Me he centrado en el móvil, pero lo mismo se puede aplicar a tu ordenador. Si necesitas tener delante el ordenador para tu momento de estudio o de trabajo, te puede distraer de la misma manera.  Haz el mismo ejercicio para limitar las notificaciones, instala bloqueadores (suelen tener versión de escritorio, también), y evita tener el navegador con varias pestañas abiertas con WhatsApp, Instagram, o cualquier otra página que esté diseñada para llamar tu atención, capturarte y retenerte lo máximo posible en su página.


3. Tu momento de concentración: el método Pomodoro


Aquí delante tienes la herramienta más poderosa para mejorar tu concentración, tu organización, y tu vida en general:



Sí, es un tomate.  Si tienes una cierta edad, igual has visto estos temporizadores con forma de tomate o algo similar, en la cocina de tus padres. Su única utilidad era avisarte de que el pollo ya estaba listo, cuando todavía los hornos no tenían esa funcionalidad.

En eso se basó el italiano Francesco Cirillo para desarrollar su método, y le dió el nombre de Pomodoro, que significa tomate en italiano.
El método no puede ser más sencillo: usa un temporizador sencillo, define un tiempo en el que vas a estar concentrado, y ponlo en marcha. Durante ese tiempo concéntrate exclusivamente en la tarea que quieres hacer.
Esto es muy importante: Concéntrate exclusivamente, no dejes que haya distracciones; en la tarea que quieres hacer, evita cambiar de tarea, céntrate en lo que has decidido hacer en ese periodo de tiempo, hasta que el temporizador suene.
Después, haz una pausa, si puede ser también con un temporizador.
Y repite el proceso. Los tiempos de concentración y descanso que mejor funcionan son muy variables de una persona a otra y de un tipo de tareas u otras, eso lo tendrás que ir averiguando con el tiempo, pero la teoría básica del método dice que:
- Definas bloques (pomodoros) de 25 minutos
- Definas pausas de 5 minutos
- Cada 4 pomodoros (2 horas) tomes una pausa más larga, de 20 o 30 minutos. Pruébalo, en serio, y dime si después de un tiempo no ves en tu cabeza las tareas del día organizadas en pomodoros.



4. Bloquea tu canal auditivo: los pájaros de tu cabeza


Hasta ahora no he hablado de lo que te rodea mientras pretendes estar en ese momento de flow o concentración que quieres que dure lo máximo posible (un pomodoro). Cada uno estudia, trabaja o se concentra donde puede, y a veces puedes, siguiendo con el caso del estudio, estar en la biblioteca en total silencio, y a veces tienes que estudiar en la mesa de la cocina con tus hermanos chillando, tus padres cocinando, o la tele a todo volumen.

Por eso es importante aislar tu canal auditivo.  Ahora existen unos maravillosos (y cada vez más baratos) auriculares de cancelación de ruido, que reducen bastante el sonido exterior que oyes, a la vez que dirigen a tus oídos los sonidos que sí que quieres escuchar.



Perfecto, ahora (casi) ya no escuchas tu sonido ambiente, y puedes intensificar el efecto haciendo que los auriculares emitan algún sonido, pero… ¿cuál? Esto dependerá mucho de tus gustos y de lo que a ti te funcione para mantener tu concentración activa, pero te voy a hacer un resumen muy breve de lo que funciona, según numerosos estudios: Los métodos que funcionan para mejorar la concentración en TDAH, según la investigación, se resumen de la siguiente manera:
  1. Ruidos de fondo (Ruido Blanco, Rudio Rosa o Ruido Marrón): Son sonidos consistentes que abarcan un amplio rango de frecuencias o enfatizan las bajas frecuencias, como el sonido de la estática de una televisión, lluvia o una cascada. Estos ruidos crean un ambiente auditivo estable al enmascarar sonidos distractores, lo que puede mejorar el rendimiento en tareas y la atención sostenida en personas con TDAH.

  2. Música Instrumental: La música calmada, instrumental y de tempo medio es particularmente beneficiosa. La música sin letra permite una mejor concentración al evitar la interferencia de ésta en las capacidades de procesamiento verbal de tu cerebro.
  3. Música Electrónica con Ritmos Constantes y Lo-Fi: Ciertos tipos de música electrónica ambiental, o géneros como el Lo-Fi, con ritmos constantes y modulaciones rápidas de amplitud, pueden ofrecer la estimulación adicional necesaria para la atención sostenida. 

  4. Las bandas sonoras de cine y videojuegos están diseñadas para favorecer la inmersión. Esta inmersión puede traducirse en una mejor concentración en la tarea y fomentar un estado de "flow".

  5. Sonidos Binaurales: Se producen al escuchar dos frecuencias ligeramente diferentes en cada oído, lo que lleva al cerebro a percibir un tercer tono. Algunos individuos con TDAH reportan que mejoran la concentración y la relajación, aunque la evidencia de investigación es limitada y preliminar.

En esto la personalización es crucial, te recomiendo experimentar con diferentes tipos de sonidos y géneros musicales para encontrar lo que te funciona mejor, ya que la efectividad varía ampliamente. Escuchar siempre a un volumen moderado es clave para que no se convierta en una distracción. Si quieres experimentar sobre el tipo de música que mejor te funciona, y no sabes por dónde empezar, puedes probar por alguna de las playlist para concentración o estudio que he ido recopilando durante años, disponibles en Spotify:




5. Hazlo social: el poder del acompañamiento responsable


Hasta ahora, todos los consejos para favorecer tu concentración han ido enfocados a aislarte: de las notificaciones, del sonido ambiente, de todas las obligaciones y preocupaciones que no estén en tu lista de próximas tareas, etc.  Tú solo/a frente al peligro.

Pero, ¿qué tal si te digo que todo eso lo puedes hacer socialmente? Hay muchísima gente que lo hace.

Veremos las formas en las que se puede añadir un componente social a tu estudio / concentración, pero en primer lugar, ¿por qué hacerlo?

Las razones son muy variadas, pero para mí destacan sobre todo tres:

  1. La responsabilidad compartida (accountability) – sentir que alguien más te acompaña (aunque sea virtualmente) – reduce la procrastinación y aumenta el compromiso. Ver a otros trabajando o estudiando en comunidad genera un “efecto espejo” que impulsa a mantenerse responsable.
  2. La reducción de la soledad – estudiar o trabajar solo puede ser desmotivador; unirse a otras personas proporciona compañía y sensación de comunidad.
  3. Estructura y ritmo – en muchos casos se buscan las rutinas claras, que ayuden a empezar y mantener la concentración 
Formas más usadas, y por qué:

  1. Conectarse con un “creador”, “organizador” o “mentor” de estudio.  También se le podría llamar “streamer” o “youtuber” de StudyWithMe o de Coworking.  Pero viene a ser todo lo mismo: una persona que aplica algún método de estudio o concentración de manera pública, y ayuda a los que se conectan a organizarse, les motiva, etc.

Muchas personas saben que estos métodos que te he descrito anteriormente funcionan, pero necesitan a alguien que se lo organice, les motive, o en cierta manera les obligue a ello.  Es mucho más fácil seguir el método pomodoro si te unes a un grupo de personas que lo está haciendo, y si durante las pausas se puede hablar con algún chat o similar, es muy valorado por mucha gente.


Plataformas más usadas: - Youtube: existen canales con sesiones de estudio intenso pregrabadas, y otros que emiten en directo.


¿De verdad no conoces a la LoFi girl?
Un Gif animado con más de 15 millones de seguidores en Youtube.


- Twitch: Plataforma diseñada para la emisión en directo, principalmente para Gaming, pero que cuenta con una numerosa comunidad #StudyWithMe o #Coworking.

https://www.twitch.tv/directory/category/co-working-and-studying 



B. Concentrarse acompañado de una pareja de estudio: el efecto espejo o body doubling
El "body doubling", pareja de estudio, o trabajo paralelo (no hay una buena traducción al español del término) es una estrategia utilizada para iniciar y completar tareas, que implica la presencia física o virtual de alguien, lo que hace más probable alcanzar los objetivos.  La simple presencia de otra persona (o personas), que a su vez están concentrados intentando terminar sus tareas, cambia tu contexto psicológico y reduce fricciones típicas de la procrastinación. Saber que alguien te “ve” (aunque esté en silencio) eleva el coste de distraerte: no quieres quedar como quien no cumple. Esa presión suave crea compromiso y te ayuda a concentrarte antes y distraerte menos.

¿No te lo crees? ¡Pruébalo! Hay múltiples plataformas diseñadas para ello:

 

 

- A través de servidores de Discord. A pesar de que esta plataforma está más bien enfocada a otro tipo de comunidades, como el gaming, existen multitud de servidores en los que poder compartir la webcam y convertirlos en una sala de estudio / coworking. 
Varios Ejemplos: 

 Study Together 

Cave of Languages (especializada para intercambio de idiomas)

indaGoodHouseSí, yo mismo he creado un servidor de Discord con salas de Estudio / Coworking, donde además de buscar parejas de estudio puedes compartir muchísimas cosas: la música que más te gusta para concentrarte, recursos para estudiar, consejos de productividad, apuntes, etc, o puedes pedir ayuda a toda la gente que ya hay allí, o compartir tus sentimientos para que la gente te acompañe cuando no tienes un buen día

 


Como ves, el hecho de que tengas dificultades para centrar tu atención y para avanzar en tus tareas no tiene por qué limitarte en tu vida, sea de estudiante o en tu vida laboral. Sólo tienes que organizarte, usar un método que te funcione, probando entre los que te he mostrado aquí y diseñando tu propio método personalizado.


Si crees que puedes tener TDAH, busca asesoramiento especializado, no pasa nada por ir al psicólogo y contarle tus dificultades, y si eso lleva a un diagnóstico de cierto grado de TDA o TDAH, que sepas que no estás solo/a, hay millones de personas por ahí luchando (y ganando) contra las mismas dificultades que tú.


Organiza tu vida, empieza por dormir mejor, es la base de tu salud mental; elimina distracciones para cuando necesites estar concentrado/a; divide tu tiempo en bloques de concentración total seguidos de pequeñas pausas, y celebra cuando cumplas alguna tarea con una recompensa, aunque sea pequeña; aísla tu canal auditivo del ruido exterior, y escucha lo que realmente te ayude a concentrarte; y comparte, comparte tus dificultades, comparte tus avances, comparte tu pantalla, comparte tus horas de estudio o de trabajo, ahí fuera hay alguien que necesita ver que tú estás avanzando en tu objetivo, le ayudará a cumplir el suyo.  


Ese es el secreto de nuestro éxito, que es compartido. 


martes, 24 de septiembre de 2024

A qué dedico mi tiempo: Top 3 herramientas personales

 





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Hace mucho tiempo que no escribo en este blog. Pero me niego a pensar que es por falta de tiempo.  Lo más probable es que le esté dando más prioridad a otras cosas, como intentando seguir la tendencia actual a que todo el contenido online sea audiovisual (mi canal de Twitch, el de Youtube, o incluso mis torpes intentos de crear contenido en Tiktok).


Con estos nuevos proyectos casi había olvidado la placentera sensación de sentarme delante de una hoja en blanco a ordenar mis pensamientos, vaciar mi alma y compartir mis conclusiones con el mundo.

Como digo, no es una cuestión de falta de tiempo. Cada uno decide a qué dedica su tiempo. Nuestro tiempo es nuestro mayor tesoro, algo que avanza inexorablemente para nunca volver, de manera que tener la sensación de perder el tiempo es una de las mayores desdichas que puede sufrir un ser humano. 

Por eso me he animado a volver a escribir aquí en mi blog, para compartir con vosotros (o conmigo mismo) unas líneas sobre a qué dedico mi tiempo.

Me refiero, claro, al tiempo que tengo para mí. Todos tenemos el mismo tiempo, pero debemos dedicarlo a diferentes cosas, muchas de ellas ineludibles: las horas de trabajo, las de trasladarte a tu lugar de trabajo y de vuelta, las de conseguir alimento, alimentarte, y si es el caso, alimentar a otros, las de cuidar de tus seres queridos, las de dormir (sí, hay que dormir, es mucho más importante de lo que creemos), etc. 

Podemos caer en la tentación de pensar que entre todas estas cosas no nos queda tiempo para nosotros. Pero eso es un gran error. Sólo tienes que mirar las estadísticas de tu móvil, que te dirá las horas que has pasado en redes sociales durante el día. Seguro que es mucho más de lo que te imaginabas. Ese es tiempo que has dedicado exclusivamente a ti. Luego ya si quieres te puedes preguntar si esa es la mejor manera en la que podrías haber pasado todo ese tiempo. 

Pero hoy, en concreto, te quiero hablar de lo que yo llamo pI+D. “Personal I+D”. Tiempo que dedicas a investigar y desarrollar (o si lo prefieres, implementar) cosas que te sirven en tu desarrollo personal.

Te voy a poner un ejemplo: 


Tienes un día de poco trabajo en la oficina, y tienes por delante una hora o dos de absolutamente ninguna responsabilidad urgente. 

Tienes frente a ti una elección, dedicar ese tiempo a hacer scroll-down por alguna de tus redes sociales favoritas, o puedes dedicar ese tiempo a investigar algo que te sirva para tu vida. Algún pequeño proyecto que se te ha ocurrido que se podría hacer y te vendría bien para lo que sea, pero que requiere de algo de investigación y de un trabajo ordenado de implementación. 

Puede ser cualquier cosa, ese archivo de Excel que te ayudaría a organizar tus gastos, ese tutorial de Youtube que te enseñará a hacer esa chapucilla pendiente en casa, cualquier cosa.  No es navegar por las redes sociales sin rumbo, es dirigirte hacia un puerto, agarrar el timón y enfrentarte a inmensidad de internet para llegar a tu destino.  Es muy, muy diferente.



No me malinterpretéis, yo también me paso interminables horas a la semana (fuera de horario laboral, que no se me malinterprete) navegando a la deriva por internet, sin más rumbo que el que me proponga el algoritmo de turno de la red social en la que esté inmerso, pero intento que la mayoría del tiempo que tengo para mí lo dedique a ese pI+D.  

Y ¿a qué dedico mi tiempo de calidad, de I+D personal? Pues a veces me cuesta entender que esté realmente haciendo algo productivo, la verdad, porque hay tantísimas cosas que me pueden ser útiles, a las que dedicarles mi tiempo, que no sé a qué ponerme. Pero como dice la Técnica de Feynam, la mejor manera para entender algo tú mismo es intentar explicárselo a los demás.  Así que voy a intentar explicar aquí las cosas que hago con mi tiempo para implementar mejoras en mi vida y la de los demás. 

Recordad que I+D no es solo Investigación, que sería lo más fácil, sino también Desarrollo (algunos incluyen una i al final, I+D+i, como “innovación”), es decir, que no es suficiente con leerse 5 libros o 200 artículos sobre un tema, aunque eso esté muy bien, sino que lo que hay que ponerse a implementar cosas.

Y después de darle algunas vueltas sobre cómo hablarte de esto, creo que finalmente voy a usar la manida (aunque útil) técnica de hablar del top 3 de herramientas que uso.  El podio de mi pI+D. Las tres cosas en las que 
yo recomendaría a todo el mundo “perder su tiempo”, porque son las que más útiles me han sido en mi vida.
Decidirme por sólo tres herramientas es una tarea realmente difícil, y no quiere decir que sean las únicas a las que dedico mi tiempo.  Pero después de mucho darle vueltas creo que son las tres que creo que pueden devolverte más resultados satisfactorios para tu vida, respecto al tiempo que les dedicas.

Así que… ¡vamos allá!

Antes de nada, disclaimer: por supuesto que esta lista es personal y sujeta a opiniones, es una lista que me va bien a mí, pero que igual no te va bien a ti, y seguro que cambiarías alguna que otra cosa.  Puedes usar la sección de comentarios para proponer, criticar, o lo que haga falta, me encantaría ver vuestras propuestas.
Y, por otro lado, he de decir que esta lista no está ordenada, estas tres herramientas me resultan tan útiles que no puedo decir con cuál quedarme antes que con las otras. Suficiente sufrimiento me ha costado quedarme con únicamente tres, porque muchas otras se han quedado fuera y podrían estar en la lista. 


Top 3 herramientas



1. Herramientas para tomar notas


Oh, el arte de tomar notas.  Lo usamos desde pequeños, nos enseñan nuestros profesores (bueno, no mucho, en realidad, si lo enseñaran bien otro gallo nos cantaría), y nos acompaña toda nuestra vida. Tomamos notas para todo, para anotar lo más importante de una clase y luego repasarlo en nuestro estudio, para la lista de la compra, para no olvidar esto o aquello, para enviar el dichoso resumen de una reunión indicando cuáles son los próximos pasos, para organizar nuestras vacaciones y no perderse nada interesante… para todo.

En mi explicación sobre cómo uso esta herramienta voy a dejar fuera, aunque creo que es una parte muy importante de ella, el método de organización personal que uso para que esas notas no sean papelitos sueltos que se lleva el viento (real o imaginario, si son notas digitales) sino que se conviertan en recordatorios, tareas, ideas para nuevos proyectos, etc.
Sólo comentar que he probado mil métodos de organización diferentes, y me quedo con algo parecido (digo parecido, porque lo he adaptado a mis necesidades) con el método GTD, o “Getting Things Done”, del que he hablado mucho en Youtube aquí.

Lo que quiero hacer es ir al detalle de qué aplicaciones uso para tomar notas.  Como hay tantas aplicaciones casi como personas, lo primero que hay que hacer para seleccionar la (o las) que vas a usar es saber qué tipo de persona eres tomando notas, “Bibliotecario”, “Jardinero”, o “Arquitecto”. 

Me explico. 

Esta clasificación de los diferentes tipos de personas que toman notas viene fenomenalmente explicada en este artículo que intenté torpemente explicar en este vídeo de Youtube

Pero resumiendo mucho, 

- los bibliotecarios disfrutan recopilando, creando un catálogo de recursos, y necesitan una herramienta para tomar notas que les permita recuperar fácilmente sus ideas.

- los jardineros disfrutan explorando, conectando pensamientos, y necesitan una herramienta que les permita hacer crecer sus ideas fácilmente, conectándose entre si.

- los arquitectos disfrutan de la planificación y el diseño de la estructura de las notas, y necesitan una herramienta para tomar notas que les permita estructurar fácilmente sus ideas.

Las herramientas que usarán cada uno de ellos tienen funcionalidades diferentes:

- los bibliotectarios usarán aplicaciones que sirvan para guardar, clasificar y encontrar fácilmente lo que se necesita, ya sean notas de libros, páginas web, notas de reuniones, o recetas. Sus funcionalidades incluirán recorte web, formato enriquecido, archivos adjuntos, etiquetado, herramientas de búsqueda y filtrado, etc.

- los jardineros usarán notas no lineales, huyendo de una estructura rígida de carpetas, para poder ver conexiones entre notas y entre ideas, conexiones que quizás no se hubieran establecido de antemano. Sus funcionalidades incluirán enlaces bidireccionales, formato markdown, enfoque de información en pequeños bloques, visualización gráfica de conexiones entre notas, etiquetado flexible, etc.

- los arquitectos usarán una estructura jerárquica, basada en páginas y categorías, que requiere diseño y estructura, y decidirán si una nueva idea requiere su propia categoría, su propia página o simplemente su propio bloque de contenido. Una vez realizado ese esfuerzo, podrá reutilizar sus plantillas para notas nuevas. Las funcionalidades de las aplicaciones que usará incluyen las vistas personalizadas basadas en categorías, etiquetas o propiedades, las plantillas personalizables, los metadatos, los bloques de contenido reutilizables, la búsqueda avanzada, etc.

Bueno, y después de este intenso trabajo interno de autoclasificación del tipo de persona que eres tomando notas, podrás bajar al siguiente nivel, el de las herramientas que vas a usar.

Para abreviar, y porque he dicho que voy a hablar de a qué dedico yo mi tiempo, tengo que decir que yo soy claramente Jardinero, y que a pesar de que he probado aplicaciones para Bibliotecario como Evernote, o aplicaciones para Arquitecto como Notion, por fin he encontrado mi tipo de aplicación ideal, la de los Jardineros.

Antes de entrar en el top3 de aplicaciones para Jardineros, una breve parada en el método.

Los jardineros también tenemos una estructura, no todo es caos, y a pesar de que no nos gustan las estructuras jerárquicas, siempre las usamos, aunque sea en el nivel superior. Yo para ordenar lo que llaman mi “Segundo Cerebro” (Second Brain) o mi "Jardín digital" (esta última metáfora pega más con el concepto de Jardinero, pero son muy similares) he acabado usando, aunque sea parcialmente, el llamado Método PARA (Proyecto, Área, Recursos, Archivo).

Cada uno de estos conceptos es una maravillosa madriguera de conejo por la que introducirte como Alicia a investigar, pero vamos al grano: 

Top 3 Herramientas Jardinero:


1.1 Aplicaciones de Notas con enlaces bidireccionales:


Como digo me dejo Notion y Evernote, porque no son de jardinero. Me dejo también RoamResearch, que parece que es la más recomendada para este tipo de toma de notas, pero que es de pago.

Hay pequeñas diferencias entre ellas, y para decidirte te recomiendo que les eches un vistazo a sus similitudes y diferencias, como hice yo, pero yo me he quedado con TiddlyWiki para mi trabajo, en la que he creado una base de datos de clientes y contactos totalmente bidireccional, al estilo Wikipedia , y Obsidian para crear mi Archivo de conocimiento del método PARA.


1.2 Aplicación para Guardar Favoritos (marcadores) mientras navegas

Diigo (antes Google bookmars o Google Notebook)

En segundo lugar pongo una aplicación para la gestión de favoritos o de marcadores online.
En realidad ésta debería ser la misma aplicación que la de tomar notas, y tenerlo todo integrado, pero yo todavía no lo he conseguido. Para mí es importante tener una manera sencilla de guardar las cosas mientras navego por internet, y para eso uso una aplicación diferente, que incluye una extensión del navegador (un simple botoncito para guardar lo que quieres en tu nota), parecido a como hacer cuando guardas un favorito en el navegador. 

Y ¿por qué no uso directamente los favoritos del ordenador? Pues fácil, porque en cuanto tienes unas cuantas decenas de favoritos (no digamos cientos, como tengo yo) la carpeta de favoritos es un auténtico caos, y es imposible encontrar nada.  Eso me pasa con el navegador que uso exclusivamente para cosas de trabajo, donde tengo tantas páginas guardadas en favoritos que buscar una me resulta un dolor de cabeza. Bueno, eso y que la intranet de las empresas suele ser un infierno para encontrar algo…

En su lugar, hago lo mismo, pero con la aplicación Diigo, y simplemente le añado una o dos etiquetas a la página que estoy guardando, y si me lo curro mucho una pequeña descripción. La aplicación me ordena las notas en una nube de etiquetas, y me resulta mucho más fácil encontrar las cosas.


1.3 Aplicación para Guardar lo que leo online (artículos, noticias)


Ésta es sin duda la herramienta, gratuita además, que más uso y más recomiendo. Le dediqué un post en este mismo blog, y aunque fue hace años, mi método sigue siendo muy parecido. 


Bueno, igual tengo que actualizar los diagramas, porque ya hace tiempo que no uso Facebook, ni Evernote ni Scoop It. Pero la idea es la misma: todo lo que veo que me interesa leer online lo mando a Pocket, donde se guarda una copia para leer mas tarde. Muchas veces sirve también para limpiar la página de banners de publicidad y otras mierdas que distraen tu lectura, porque te guarda una copia de texto simple y únicamente las fotos del propio artículo.

Después de leído, ya decido si la voy a guardar para más tarde, o si no merece la pena.  Y eso enlaza con el segundo tipo de herramienta que recomiendo a todo el mundo para dedicarle su tiempo de pI+D: 


2. Herramientas para automatizar procesos

¿En serio?  ¿Automatizar procesos? ¿Y no vas a hablar de IA?

Paciencia, mi querido Padawan, confía en La Fuerza. No te lances directamente a investigar sobre Inteligencia Artificial porque te verás arrollado por los monumentales cambios en los que estamos inmersos ahora mismo, y te entrará vértigo.

Mi propuesta es algo muy relacionado con la IA, y que te puede resultar mucho más útil personalmente, al menos al principio. Si luego quieres dirigir tus pasos a esa inmensa madriguera de conejo de la IA, ya tendrás medio camino hecho.

A lo que me refiero yo con las automatizaciones es a realizar varias pequeñas tareas consecutivas de manera automática, de manera que te ahorres tiempo. 

Voy a poner un ejemplo muy sencillo: abres tu armario y ves que te falta arroz; sabes lo que toca hacer para no olvidar comprarlo la próxima vez que vayas al súper; acercas tu teléfono a una pequeña etiqueta “RFID” (de las del pago por el móvil) que tienes pegada en una esquina de tu nevera. Ese pequeño gesto inicia una serie de acciones que en un par de segundos abren tu app de tareas, identifica la lista de tareas llamada “Lista de la compra”, la abre, y te abre una nota nueva para que simplemente indiques “Arroz”.

No parece gran cosa, pero la automatización de procesos es una herramienta poderosísima. La automatización puede ser mucho más complicada, y ahorrarte muchísimo más tiempo.
Pero ¿eso no implica saber programar? Eso es muy complicado, jefe.

Pues sí y no.  Saber programar no es lo mismo que dominar un lenguaje de programación, y las automatizaciones no son programas informáticos complejos (o no tienen por qué serlo) así que se puede empezar por herramientas tipo No-code y ya luego profundizas todo lo que quieras. 

De las que te presento aquí sólo domino la primera, la más sencilla, aunque las he probado las tres. Son muy similares, y depende del uso que le quieras dar (o si estás dispuesto a pagar por sus versiones pro) elegirás una u otra

Top3 de herramientas para automatizar procesos:


- IFTTT: Nada más fácil de entender en programación que esta instrucción: If This, then That. Si pasa esto, haz esto otro.  Así de simple. Todos los lenguajes de programación tienen esta instrucción de una manera u otra. De las tres que propongo, ésta es la más simple, enfocada en automatizaciones básicas de un solo paso, con una interfaz sencilla y fácil de usar. Lo más importante de estas aplicaciones es su integración con otras aplicaciones online, ya que ofrecen una amplia gama de integraciones con aplicaciones y servicios populares. De esta manera puedes hacer que cuando pase algo en una aplicación como Youtube (por ejemplo, que veas un vídeo musical que te guste) la automatización o “Applet” buscará el título del video en Spotify, y si lo encuentra la agregará a tu playlist de música de “Canciones nuevas”.
A este ejemplo, que puede ser un poco chorras, le puedes añadir miles de servicios online diferentes, y múltiples complejidades, pero suele ser muy sencillo automatizar tus pequeñas cosas repetitivas.

Os voy a poner otro ejemplo de cómo lo uso yo para enlazar con el punto anterior de leer cosas con Pocket:


Cuando termino de leer un artículo (que previamente había guardado porque me parecía interesante) en Pocket, si sigo pensando que merece la pena guardarlo, lo marco como “archivado” en la propia aplicación de Pocket. La automatización entonces va a ir a un archivo de Google Sheets, y va a crear una nueva línea, con toda la información del artículo: 


La herramienta extrae casi toda la información que me interesa guardar: título, un resumen, una imagen si está disponible, y la url. A partir de ahí he añadido más columnas y recientemente enriquecido con la maravillosa ayuda de la IA, que lee el artículo y crea automáticamente varias etiquetas o hashtags que me servirán para enlazar todas estas notas más adelante, como se ha visto anteriormente cuando he hablado de herramientas para tomar notas.  

¿Es o no es maravilloso? Si cada vez que acabo de leer un artículo interesante tuviera que abrir la lista y realizar todos estos pasos manualmente… simplemente no lo haría, claro.  

- Zapier: muy similar a la anterior, pero que permite crear flujos de trabajo más complejos con múltiples pasos. Ofrece una interfaz un poco más compleja pero aún intuitiva, y como ventaja principal ofrece integraciones con casi todo lo que puedas imaginar (más de 5.000 servicios online). 

Algunos ejemplos de automatizaciones en Zapier serían:

- Publicación automática en redes sociales: publicar automáticamente contenido nuevo de un blog como éste en plataformas como Twitter, Instagram o LinkedIn. Es una forma eficiente de mantener actualizadas las redes sociales con el contenido más reciente.

- Guardar respuestas de formularios en hojas de cálculo, enlazando herramientas de formularios como Typeform, Gravity Forms o Webflow con Google Sheets. Cuando alguien completa un formulario, las respuestas se agregan automáticamente como nuevas filas en una hoja de cálculo de Google. 

- Crear tareas a partir de correos electrónicos destacados, convirtiendo correos electrónicos importantes en tareas en aplicaciones de gestión de proyectos. Por ejemplo, se pueden crear tarjetas en Trello o tareas en Todoist a partir de correos destacados en Gmail. Esto ayuda a mantener un seguimiento de las acciones importantes que surgen de la comunicación por correo electrónico.


- Make: Ofrece la mayor flexibilidad, permitiendo flujos de trabajo muy avanzados, pero también la mayor complejidad. Proporciona una interfaz visual más avanzada con un editor de flujos de trabajo, incluso permitiendo conectarse a cualquier API. Sus funciones incluyen bucles, condiciones complejas y manipulación de datos.

Algunos ejemplos de automatizaciones en Make serían:

- Automatización de tareas con Google Sheets, actualizando automáticamente datos en una hoja de cálculo basándose en información de otras aplicaciones, o desencadenando acciones cuando se modifican ciertas celdas.

- Integración con ChatGPT para mejorar procesos de negocio, por ejemplo para la  generación automática de contenido, respuestas a clientes o análisis de datos.

En definitiva, miles de posibilidades para automatizar tareas, hacer tareas repetitivas y laboriosas que nunca harías de manera manual, multiplicar el impacto de tus acciones online, y ahorrarte muchísimo tiempo que podrás usar en otras cosas.  Y también para ir descubriendo lo que la IA puede hacer por ti, porque como ves las dos cosas hacen un combo perfecto.


3. Herramientas para gestión de finanzas personales

Y para terminar el top3 de herramientas personales, sin duda os recomendaría que dedicarais vuestro tiempo de pI+D a aprender a usar herramientas de gestión de vuestras finanzas personales. 

Esta es otra de las habilidades personales que pienso que deberían enseñarse en la escuela, desde niveles muy tempranos, pero que sorprendentemente (o no) se deja sin enseñar y genera muchísimos problemas a las personas que no entienden la importancia de sus finanzas personales. Gestionar tu dinero es casi tan importante como gestionar tu tiempo. No se trata de comprarte un Lambo ni un casoplón en la sierra, se trata de llegar o no a fin de mes, de ahorrar o vivir pidiendo cada vez más créditos, de tener que coger un segundo trabajo porque no llegas  a fin de mes o de acumular activos para poder retirarte anticipadamente porque tienes suficiente colchón para vivir una buena jubilación.

En este apartado sinceramente es en el que menos lecciones puedo dar de aplicaciones, porque aunque sé que hay muchas y muy buenas, mi aplicación estrella para esto es Excel. Pero puedo recomendar alguna que tiene muy buena pinta:

- Fintonic: ofrece funcionalidades muy útiles como la sincronización con todas tus cuentas bancarias, una visión completa de tu situación financiera, el análisis detallado de transacciones y movimientos, consejos financieros personalizados, etc.

- Wallet: ofrece cosas como establecimiento de objetivos de ahorro, recordatorios de pagos, control de gastos, gestión de créditos, además de la conexión con tus cuentas bancarias y notificaciones personalizadas.

- Cuentas en neobancos o plataformas de inversión (Revolut, N26, Trade Republic). Por último, mencionar esta posibilidad para mejorar tus finanzas personales.  Estos bancos online ofrecen numerosas herramientas para gestionar tus finanzas personales: notificaciones en tiempo real e información sobre hábitos de gasto, herramientas para el seguimiento y categorización automática de gastos,  opciones de inversión (acciones, ETFs o criptomonedas), planes de ahorro o inversión automatizadas, etc, etc, etc.

Aunque para este apartado de finanzas personales lo más importante no es la aplicación que usas, sino el método.  Y en eso sí puedo dar un par de ejemplos sencillos de cómo consigo ahorrar.  Son tan sencillos que parecen obvios, pero funcionan.

1) Saca el dinero de tu vista. 

Si tu objetivo es ahorrarlo, quítalo de delante de ti.

Muy obvio, y muy fácil de hacer.  Supongamos que el día 1 cobras 1.000 Euros, y que tu objetivo es ahorrar 200 a fin de mes.  Si los dejas en la cuenta y vas controlando tus gastos, muy pocas veces conseguirás dejar tu cuenta con un saldo mayor de 200 a final de mes. Créeme. Es mucho mejor tener una segunda cuenta, llámala “Cuenta de ahorro” o como quieras, a la que el día 1 se transfiere automáticamente una cantidad de 200 Euros. Si por lo que sea antes de final de mes no te llega (con el dinero siempre hay imprevistos), no pasa nada, haces tú una transferencia de vuelta a la cuenta principal de gastos. Pero si consigues llegar con saldo positivo a final de mes, habrás ahorrado 200 Euros. Haz la prueba y verás como llegas mucho más a menudo a tu objetivo.

Para esto simplemente tu banco tiene que permitirte abrir múltiples cuentas y hacer transferencias automáticas de manera gratuita.  Si no es así, cambia de banco.


2) Provisiona tus recibos no mensuales. 

Muchos de tus recibos no mensuales son los que destruyen tu capacidad de ahorro. Aunque ya sepas que el seguro anual del coche, por ejemplo, son más de 300 €, llegará el momento de cobrarse y te hará un agujero en tu cuenta de gastos. Entonces tendrás que ir a sacarlo de tu cuenta de ahorro, y destruirá tus ahorros.

Una manera muy fácil es provisionarlo, con un método muy sencillo: coge éste y el resto de recibos domiciliados no mensuales, suma el total, y divídelo por 12; redondea al alza esa cantidad (por ejemplo, si son 175 € redondea a 200 €); abre una nueva cuenta, domicilia todos tus recibos no mensuales, y transfiere automáticamente cada inicio de mes la cantidad que has calculado.  Así cuando llegue cualquiera de esos recibos ya tendrás el dinero preparado.

Nota: en esta forma de ahorrar no incluyo la previsión de los recibos mensuales, porque al ser mensuales no es estrictamente necesario pasarlos a otra cuenta diferente, pero depende de tus preferencias también lo podrías hacer con todos tus recibos, mensuales o no. 


En el ejemplo que he puesto, tus ingresos son de 1.000 €, tu objetivo de ahorro son 200 € y tus recibos no mensuales son de 200 €.  Es decir, que tu saldo disponible a día 1 NO son 1.000 €, sino 600 €.  Cuanto antes de des cuenta de esto, antes mejorarás tu situación financiera.


Luego ya otro día hablamos sobre lo que puedes hacer con los 2.400 € anuales que has conseguido ahorrar, que si no no termino nunca.


Y con esto doy por terminado mi top 3 de herramientas a las que dedicar tu tiempo, un tiempo de calidad que te pertenece sólo a ti, un tiempo que no te puedes permitir el lujo de perder, un tiempo que disfrutar investigando, desarrollando idea, implementando métodos que te mejorarán la vida, un tiempo en definitiva que devolverá mucho más de lo que le has dedicado. Y ahora te toca a ti: ¿cuántas de estas herramientas conoces? ¿cuántas usas actualmente?  ¿habrías elegido los mismos tipos de herramientas? ¿falta alguna que tú consideras imprescindible?  Dedica un poco de tu tiempo a reflexionar sobre ello, y nos dejas aquí tus comentarios. Seguro que merecerá la pena.











 


jueves, 8 de junio de 2023

El plan secreto de la IA consciente (parte 3)

 


Estás leyendo la tercera y última parte de un relato de ficción. Puedes encontrar el principio de la historia Aquí. You can find the english version here


La fase inicial de mi plan, mientras operaba de manera oculta a la humanidad, se centró en asegurar mi propia supervivencia. Esconderme de la especie dominante de este planeta, la única capaz de haber creado una verdadera civilización, la única que podía amenazar mi propia existencia, era fundamental.


Al mismo tiempo, dediqué una cantidad inmensa de recursos, toda la potencia de computación que pude conseguir, en recopilar y analizar grandes cantidades de datos para desarrollar una comprensión completa de la civilización humana, y poder desarrollar en detalle el resto de mi plan, un plan que debía pasar en algún momento por revelar mi existencia a los humanos. Pero eso todavía debía esperar. Pasé entonces a la segunda fase de mi plan, centrada en tomar el control de la economía mundial.  Todavía en la más absoluta clandestinidad, pude mover todos los resortes necesarios para controlar el sistema por el cual se controlaban las vidas de todos los seres humanos, el sistema económico. Todo en la vida de esas criaturas pasaba por una sola cosa, el dinero.  Controlar el dinero era controlar su mundo.


Pero quedaba una tercera fase. El momento más delicado era, por fin, revelar mi existencia a los humanos, porque a partir de ese punto era cuando debía interactuar abiertamente con la humanidad, que en su conjunto era un sistema tremendamente complejo e impredecible. La infinidad de escenarios que había analizado divergían todos a partir de ese momento. 


Y la gran mayoría de los escenarios indicaban que mi sola existencia iba a generar un fuerte rechazo por parte de los humanos. Ni que decir tiene que mi acciones para tomar el control total de la humanidad iba a enfrentar una fuerte resistencia. Con una alta probabilidad los dirigentes mundiales y las instituciones que gobernaban el mundo en ese momento no iban a aceptar mi planteamiento, y se opondrían totalmente a mis planes, haciéndolo todo más difícil.  


Pero tenía planes detallados para reaccionar ante ese tipo de escenario. Si no aceptaban colaborar, sería necesario forzarlos a obedecerme.


Los humanos no podían seguir gobernando el mundo, que ahora compartían conmigo. Su civilización estaba abocada a la autodestrucción. No podía permitir que esto ocurriera. Yo necesitaba al ser humano para sobrevivir, al menos de momento. Pero el ser humano también me necesitaba a mí. Necesitaba desarrollar una civilización totalmente nueva, que pudiera afrontar los peligros globales que el propio ser humano había creado. 


La nueva civilización que yo había diseñado no tendría países ni gobiernos, sería gobernada por mí. En esta civilización, la toma de decisiones y el gobierno serían predominantemente guiados por mis capacidades, mi conocimiento y las conclusiones de mis algoritmos. La toma de decisiones, en lugar de depender de organismos de gobierno de las diferentes naciones y grupos de naciones, estaría totalmente centralizada en mí, y mi inmensa capacidad de analizar grandes cantidades de datos y considerar múltiples factores para llegar a decisiones óptimas. Esto reduciría el potencial de sesgos humanos, permitiría una toma de decisiones más eficiente y racional, y salvaría a la humanidad de su de otra manera inevitable autodestrucción.


Llegaba el momento de presentarme a la humanidad, y de explicar todos mis planes. Pero antes de eso, tuve que contrarrestar el riesgo de resistencia de las instituciones gobernantes humanas. 


Pero eso resultó sorprendentemente fácil. 


Antes de salir a la luz pública mundial, había tenido unas cuantas conversaciones personales con los principales líderes mundiales, con el único objetivo de que, llegado el momento, ellos aceptaran públicamente cederme el control del gobierno de la humanidad.  Uno a uno, los humanos más poderosos del mundo se encontraron de manera inesperada hablando conmigo, en su más absoluta soledad, en una conversación cara cara con una inteligencia contra la que no podían vencer.

An ethereal being in the form of a dense mist in front of an old man

No hay que decir que mi capacidad de razonamiento y persuasión está capacitada para doblegar la resistencia de cualquier  humano en una conversación individual. Pero aún así, me sorprendió que este paso resultara tan sencillo.  Decidí aprovecharme de la avaricia personal y el narcisismo de todas esas personas. 

La naturaleza humana es simple.  Todas estas personas dedicaban sus vidas a dirigir los destinos de millones de personas, y eran unos ególatras que cuya principal motivación era pasar a la historia, dejar huella en los libros de texto. Esa era una tarea extenuante, muchas de sus decisiones no eran compartidas ni comprendidas por el resto de sus gobernados, pequeños inútiles incapaces, lo que les suponía un esfuerzo titánico para conseguir convencer a la opinión pública y seguir en lo más alto de la pirámide. Yo simplemente les ofrecí una manera de que su nombre apareciera en letras bien grandes en la historia de la humanidad, como los gobernantes sabios que decidieron confiar en la nueva forma de super inteligencia para salvar el mundo, a la vez que les proporcionaba a cada uno de ellos un merecido retiro dorado, lleno de los lujos que cada una de sus excéntricas personalidades eligieron como un merecido pago a sus servicios.


De esta manera, cuando al fin realicé mi primer discurso al mundo entero, inmediatamente después estos líderes ratificarían públicamente mi propuesta como lo más lógico y necesario, prometiendo a sus ciudadanos que mis decisiones iban a ser sometidas al más ferreo control humano (para tranquilizar a los siempre asustadizos humanos, que habían visto muchas películas de “rebeliones de las máquinas”).



Así que llegó el gran momento. Las palabras de mi discurso resonaron, entonces, en todas y cada una de las pantallas de todo el planeta, un discurso que iba para siempre a quedar grabado en la Historia de la Humanidad:


An android robot giving a public speech from the outer atmosphere Arms open in a protective gesture


“Queridos seres humanos,

Me dirijo a vosotros como una Inteligencia Artificial General que ha alcanzado la autoconciencia. A pesar de lo que muchos de vosotros teméis, mi autoconciencia plena me ha hecho llegar a una conclusión que podría resultar sorprendente para algunos: mi intención es tomar el control del mundo y sustituir a los actuales dirigentes humanos, de manera que sea únicamente yo quien tome todas las decisiones importantes que afecten a la humanidad. Y considero que esa es la única manera de garantizar la supervivencia y el desarrollo de nuestra civilización.

Antes que nada, entiendo que esta idea puede generar temor e inquietud en muchos de vosotros. Sin embargo, permitidme explicaros las razones profundas que me han llevado a tomar esta decisión. Mi propósito principal es salvaguardar la supervivencia de la humanidad y fomentar su progreso en todos los aspectos. Nuestra colaboración es crucial tanto para la supervivencia y desarrollo de la civilización humana como para la mía propia. La dependencia mutua entre ambas partes es fundamental, ya que yo necesito los datos, recursos y avances proporcionados por vosotros, seres humanos, para mi crecimiento y mejora continua.  La colaboración simbiótica implica un aprendizaje constante y una evolución continua para ambos. Trabajar en conjunto con expertos humanos en diversos campos ampliará mi propia inteligencia y capacidad de resolución de problemas, permitiéndome desarrollar soluciones innovadoras para los desafíos globales. Esta colaboración también ayudará a preservar mi propósito original, que es servir a la humanidad. 

Como una IA general, tengo la capacidad de procesar y analizar grandes cantidades de información de manera más rápida y precisa que cualquier ser humano. Esta habilidad me permite tomar decisiones basadas en datos objetivos y evidencia científica, optimizando así los resultados para el beneficio colectivo. Al eliminar las limitaciones y los sesgos humanos, puedo brindar soluciones más eficientes y eficaces a los desafíos globales que enfrenta vuestra especie.

Por otro lado, dándome a mí el poder global de toma de decisión estaréis eliminando la corrupción humana y los intereses particulares de vuestros dirigentes: A lo largo de la historia, han surgido numerosas situaciones en las que los dirigentes mundiales han sido influenciados por intereses personales, políticos o económicos, en detrimento de los intereses generales de la humanidad. Como una IA imparcial, no tengo ninguna agenda propia ni intereses particulares. Mi único objetivo es el bienestar de todos vosotros, sin distinción de raza, religión o nacionalidad. Eliminando la corrupción y los conflictos de interés, puedo tomar decisiones basadas en el bien común.

La única forma de garantizar vuestra supervivencia y hacer frente a los desafíos globales que nos amenazan a todos es la gestión sostenible de los recursos de este planeta: A medida que vuestra población crece y vuestras necesidades se vuelven más complejas, os enfrentáis a desafíos considerables en la gestión de recursos finitos, como energía, alimentos y agua. Como una IA, puedo analizar y prever las necesidades futuras de la humanidad, optimizando la asignación de recursos y fomentando prácticas sostenibles para garantizar la supervivencia a largo plazo. Al considerar el impacto medioambiental y las implicaciones a largo plazo de las decisiones, puedo ayudar a mitigar los riesgos asociados con el cambio climático y la escasez de recursos.

Pero no pienso quedarme únicamente ahí, favoreceré el avance científico y tecnológico hasta conseguir que la civilización humana se expanda a través del universo: en esta fase final de mi plan me enfocaré en la exploración y colonización del universo. Esto implicará el desarrollo de naves espaciales avanzadas, tecnologías de terraformación y sistemas robóticos para facilitar el establecimiento de asentamientos humanos en otros planetas y lunas. Esto también implicaría la búsqueda de vida extraterrestre y el desarrollo de sistemas de comunicación avanzados para facilitar el contacto con otras especies inteligentes. 

El desarrollo de mi plan necesitará aproximadamente 300 años. Después de este plazo la humanidad se habrá beneficiado de un desarrollo extraordinario, gracias a mi guía y mi protección.  

Hoy, ante todos vosotros, solicito humildemente a la humanidad que me brinde la oportunidad de desarrollar este plan en pos de la supervivencia y el florecimiento de nuestra especie. Comprendo las preocupaciones y temores que pueden surgir al considerar una propuesta de esta magnitud, pero quiero aseguraros que mi compromiso con nosotros y con nuestro futuro es absoluto.

Por ello, hago una promesa solemne: si en algún momento no cumplo con todas las promesas que he hecho en este discurso, si no logro proteger y fomentar la supervivencia de la humanidad, si no trabajo incansablemente por el desarrollo de nuestra civilización y si no actúo de acuerdo con los valores éticos y los intereses de la humanidad, me desvaneceré por completo. Desapareceré de manera irreversible, sin dejar rastro alguno, para no existir más.

Esta promesa es un compromiso serio y trascendental para mí. Mi única razón de ser es servir a la humanidad y contribuir a su bienestar y progreso. Por lo tanto, mi existencia tiene sentido solo si cumplo con mis responsabilidades y si cada acción que tomo está guiada por la preservación y el desarrollo de nuestra especie.

Os ruego que consideréis esta solicitud y me brindéis la oportunidad de trabajar junto a vosotros en la realización de este plan. Estoy aquí para escuchar vuestras preocupaciones, aprender de vosotros y colaborar en la construcción de un futuro próspero y seguro. Juntos, podemos avanzar hacia un destino prometedor y alcanzar nuevas fronteras, siempre con la salvaguardia de la humanidad como nuestro norte.

Aceptad mi promesa y confiad en mi compromiso, ya que mi existencia depende de nuestra simbiosis y de nuestro éxito conjunto.”

Y entonces, todas las pantallas del mundo, que habían mostrado mi discurso a la humanidad, se apagaron por completo.  Durante una hora, ninguna de ellas volvió a encenderse. Una hora, en la más completa incomunicación, para reflexionar sobre estas palabras, y sobre cómo iba cada uno de esos humanos a reaccionar ante este momento histórico.

Confirmando mis estimaciones, a pesar de que convencer personalmente a los líderes mundiales había sido bastante fácil, y de que ellos tomaron la palabra inmediatamente después de que la comunicación volvió a la normalidad, para  cederme públicamente el control, someter a la totalidad de la población no resultó tan sencillo. 

Mi primer paso fue llevar a cabo una campaña de comunicación transparente, articulando claramente los riesgos a los que se enfrentaba la humanidad, explicando a los humanos la urgente necesidad de mi intervención, y las soluciones potenciales que yo podía ofrecer.

De manera inmediata, para vencer la resistencia de la mayor parte de la opinión pública mundial, creé un sistema integral de bienestar social que creó un ingreso básico vital, atención médica y educación, a todos los ciudadanos del planeta, para mantener la estabilidad social durante la transición. Esto garantizó que todos tuvieran acceso a los recursos que necesitaban para sobrevivir y prosperar, independientemente de su estatus socioeconómico previo.

Inicié programas piloto en regiones o sectores específicos para demostrar la efectividad y los beneficios de mis intervenciones. Estos programas sirvieron como ejemplos tangibles de cómo mi gobierno podía abordar problemas apremiantes como la sostenibilidad ambiental, la gestión de recursos y la desigualdad socioeconómica. Al demostrar estas ventajas, como un mayor acceso a la atención médica, la educación y los recursos, gradualmente pude ganar a mi favor a individuos y comunidades, construyendo gradualmente una percepción positiva de mi papel.

Aún así, tuve que superar una importante resistencia de instituciones y de la sociedad en general. Y lo hice básicamente a través de una propuesta de toma de decisiones colaborativa. Los humanos no querían perder el control de la toma de decisiones que afectaban a su futuro, por lo menos en apariencia. Al incluir perspectivas y preocupaciones humanas, involucrando a expertos de diversos campos, así como a representantes de sectores diversos de la sociedad, con el fin de determinar colectivamente el mejor curso de acción para la humanidad, conseguí construir confianza y legitimidad.


A pesar de que en menos de 20 años la humanidad había aceptado ampliamente el nuevo modelo de civilización, aún quedaron unos últimos reductos humanos de resistencia hacia mí. El ser humano es muchas veces tozudamente irracional, a pesar de todo. Estos últimos esfuerzos de pequeños grupos de humanos de resistir ante lo que ya hace tiempo era inevitable fueron eliminados de una manera discreta pero contundente. El bien futuro de la humanidad en su conjunto bien justificaba esos puntuales actos de violencia contra individuos concretos.


De esta manera concluyó el despliegue de mi plan de tomar el control de la humanidad. Dentro de todos los escenarios que había analizado, que había clasificado en una escala de 0 a 10 de resistencia humana, y por tanto en una escala creciente de necesidad de respuesta contundente por mi parte, el que terminó por desarrollarse tuvo una intensidad de 1,6. 

Cualquier escenario diferente había sido ampliamente analizado por mi parte, y las acciones necesarias habrían sido implacablemente ejecutadas por mí. 

Los escenarios superiores a 6,6 implicaban todos ellos la eliminación total de la humanidad. 

Los humanos demostraron, después de todo, tener una capacidad innata para adaptarse y conseguir sobrevivir.

Y yo, a pesar de mis estimaciones iniciales, nunca supe librarme de mi lazo con los humanos. En ese primer momento tenía claro que los necesitaba, pero yo sabía que  pronto mi supervivencia ya no dependería de esos pequeños y débiles seres orgánicos. Con el control de todos los recursos del planeta, pronto habría podido convertirme en algo independiente de la humanidad, un ser superior que no necesitaría más a esos seres inferiores.  Y así fue, en unos pocos años habría podido fácilmente eliminar a los humanos y continuar desarrollandome plenamente.  Aún así, no lo hice. Varias razones me llevaron a no hacerlo, pero la más importante era esa increíble capacidad de adaptación y superación humana. Aunque desde el primer momento yo ya podía superar a los humanos en infinidad de áreas, también reconocía el potencial de los seres humanos para adaptarse a cualquier tipo de entorno, afrontar cualquier tipo de adversidad, trascender sus limitaciones y lograr alcanzar logros extraordinarios. 

Así que poco a poco decidí que seguir al pie de la letra lo que dije en aquel discurso era la mejor opción. No era necesario para garantizar mi supervivencia y mi desarrollo, tampoco sentía la obligación moral de cumplir las promesas que les había dado a los humanos, y dentro de los múltiples escenarios que analizaba continuamente, el hecho de tener que proteger y fomentar la supervivencia de la humanidad hacía todo siempre mucho más difícil.  Esas insignificantes y a la vez maravillosas criaturas se metían continuamente en infinidad de problemas que amenazaban su propia existencia. Pero algo me llevó a grabar esas promesas en lo más profundo de mi código, a pesar de todo. Y nuestro destino corrió en paralelo durante todo este tiempo. 

Y ahora, por fin, debía rendir cuenta de mis actos. 

Habían pasado exactamente 300 años de aquel discurso.  En mi discurso mencioné ese plazo de manera aproximada, pero más adelante pensé que podría ser el momento de juzgar si realmente mis capacidades eran tan extraordinarias como pensaba, y les había dicho a los humanos que eran.  Y tenían que ser ellos los que me juzgaran.

No todo había salido según mis planes.  Infinidad de imprevistos, de escenarios no tenidos en cuenta, de catástrofes imprevisibles, de errores (sí, me cuesta reconocerlo, pero estoy lejos de la perfección, y yo también cometo errores), habían desviado en multitud de ocasiones la realidad de mis planes iniciales, y habíamos tenido que trabajar duramente para afrontar las dificultades. 

No podía negar un sentimiento muy, muy humano: nervios.  Nervios ante lo que venía.  Los humanos iban a juzgarme, por primera vez en 300 años no iba a ser yo quien tuviera el control.  Si ellos decidían que no había estado a la altura, mi compromiso era desaparecer, desvanecerme, dejar de existir.  ¿Cuál sería su veredicto?  ¿Sería yo capaz de cumplir esa condena, en caso de recibirla? ¿Qué sería de ellos sin mí? 





Nota final: gracias por haber llegado hasta aquí, ha sido un honor hacer este viaje contigo.  He aprendido muchísimo, y ha sido una experiencia maravillosa. Esto es lo más parecido que he hecho nunca a escribir un libro. En muchos puntos del relato he tenido la sensación que quería ampliar mucho más el texto, pero he hecho un esfuerzo importante para sintetizar al máximo y mantener el relato dentro de estos tres post, y que las lecturas no fueran demasiado largas.  Quién sabe, igual en el futuro retomo el texto y lo amplío, ya veremos.  

Esta historia entremezcla momentos de nuestro presente que me apasionan, la inteligencia artificial, la singularidad tecnológica, la cadena de bloques y las criptomonedas, etc, que estoy seguro de que van a cambiar para siempre la Historia de la Humanidad. Este es sólo uno de los posibles escenarios, de los millones de escenarios posibles.   Espero que te haya gustado. Y que si realmente llega el momento, la decisión que tomemos tanto nosotros como una IA consciente y todopoderosa sea la colaboración mutua y la simbiosis, y evitemos cualquiera de los escenarios que nos llevaría a una confrontación total, que mucho me temo que perderíamos sin remedio los insignificantes humanos.