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viernes, 19 de octubre de 2012

Amigo Inmigrante



Me preocupa escuchar cada vez con más frecuencia argumentos xenófobos entre mis amigos.  No digo racistas, porque todos somos racistas (yo el primero) en mayor o menor grado. Todos tenemos algo de manía, repelús que dirían en mi tierra, a las personas de alguna nacionalidad, raza o religión. Yo me refiero a que por culpa de la dura situación actual está creciendo, en todas las capas sociales, los argumentos xenófobos, los que echan la culpa de todas nuestras penurias al gran número de inmigrantes que hay en España.

¡Con la cantidad de parados españoles que tenemos! Nos están quitando el trabajo, porque aceptan cobrar una mierda, y sin contrato ni ná, y los de aquí nos vamos al Paro.
Te suena, ¿verdad?

Como si pudiera haber un país sin inmigrantes.  Como si no hubiera españoles que trabajan (hacen chapucillas) sin contrato, o cobrando una mierda. Como si los españoles no hubieran tenido que emigrar en el pasado.

Me preocupa, porque siempre hay quien intenta dirigir esta frustración para sacar réditos políticos. Personajes como el que sale en la foto, Josep Anglada, del partido ultraderechista y xenófobo Plataforma per Catalunya, utilizan muchos de estos argumentos para su propio beneficio,  sin importarles fomentar un peligroso odio a todos los extranjeros. Argumentos como los que utilizó Hitler para llegar al poder. 

Por eso voy a intentar desmontar algunas de las mentiras, argumentos falsos, y leyendas urbanas de la xenofobia. 
No contéis conmigo para darles argumentos.  No contéis con mi apoyo cuando escuche mitos y falacias que sólo sirvan para fomentar el odio a los inmigrantes.


En España hay demasiados inmigrantes. 
FALSO.
¿Qué quiere decir demasiados? Veamos un ejemplo: Estados Unidos, la primera potencia mundial, ha sido creada y desarrollada exclusivamente por inmigrantes. Está en constante cambio, debido a los cambiantes flujos migratorios, e incluso ha llegado ya el momento en que los recién nacidos blancos ya no son mayoría en EE.UU.


Si los primeros británicos hubieran cortado totalmente la entrada de inmigrantes de otras nacionalidades, hoy Estados Unidos sería un absoluto cero a la izquierda en el Mundo.


Los inmigrantes se aprovechan de nuestra Seguridad Social. 
ROTUNDAMENTE FALSO. 
Hay varios estudios que demuestran que los inmigrantes aportan al Estado más de lo que reciben. Las conclusiones son claras: son un colectivo en el que la mayoría de sus miembros están en edad de trabajar; hay pocos niños o ancianos, que son los que más gasto suponen para el sistema de Salud Pública.  Por tanto aportan ingresos al estado, vía consumo (IVA) y cotizaciones (IRPF, Seguridad Social, porque aunque parezca mentira la mayoría de los inmigrantes trabajan con contrato) mientras que utilizan nuestro sistema de salud menos que los españoles: van menos al médico de familia, y mucho menos a los especialistas. Únicamente usan algo más los servicios de urgencias, lo que hace que junto con nuestros adorables ancianos abarroten las salas de espera de los ambulatorios, y den una clara imagen de masificación, con lo que se generan este tipo de comentarios de rechazo.  Pero los números no mienten; no es en absoluto cierto que los inmigrantes se aprovechen de nuestro Sistema de Salud.

Los chinos se van a quedar con todos nuestros negocios. Montan negocios porque tienen una exención de impuestos por ser extranjeros, y cuando se les acaba, o se lo traspasan a un familiar, o lo cierran y abren otra cosa. 
LEYENDA URBANA. 
Todo el mundo dice conocer dicha particularidad de nuestro sistema contributivo, que les favorece.  Pero, como afirma un inspector de Haciencia en este excelente reportaje, no existe exención de impuestos ni para los chinos ni para ninguna otra nacionalidad o grupo étnico.  Sería, además de injusto, ilegal. Los chinos pagan impuestos por sus negocios, por cierto pagan mejor que los españoles. Por cierto, recomiendo ver el reportaje completo, para terminar de desmontar mitos sobre los chinos afincados en España.
Recientemente se ha desmontado una red de blanqueo de dinero de mafias chinas, lo que empeora claramente la mala imagen que tienen entre nosotros.  Pero realmente no es más que eso: un grupo organizado, relativamente pequeño en número, que han realizado actividades delictivas con un volumen realmente grande.
La realidad social de los inmigrantes chinos es bien diferente: la inmensa mayoría de los que se asientan en España tienen que trabajar muy duro para llegar a abrir un modesto negocio.  Son más trabajadores, más sacrificados, tienen más espíritu emprendedor, y más sentido de la responsabilidad que nosotros, los españoles.  Y como son una competencia muy dura, recurrimos a mentiras como esta para intentar hacerles daño. 

Los inmigrantes traen la delincuencia a los barrios donde se instalan. MENTIRA. No es un problema de nacionalidad. En absoluto. Es un problema de nivel económico y social. Los inmigrantes vienen a rellenar el hueco que les deja la sociedad. Lamentablemente, es nuestra sociedad la que los expulsa a los niveles más bajos, a las condiciones de vida más difíciles. Son innumerables los casos de inmigrantes con alta cualificación que acaban siendo explotados en los trabajos más denigrantes y peor pagados.
La delincuencia es una consecuencia de la pobreza. No de la inmigración.

Por supuesto me quedan muchos más mitos y falacias sin comentar, pero estos son para mi los más claros.  Para terminar, os dejo con un vídeo que se emitió por TVE en Navidades del año 1996, en el que ya les dedicaba a los inmigrantes unas palabras de las que todavía hoy estoy orgulloso.  De las palabras sí, porque de las pintas que me cantaban con ese chaleco y esos pelos ya no estoy tan orgulloso...

martes, 8 de mayo de 2012

No enseñes a tu hijo chino, enseñale morse





De vez en cuando escucho a padres que, orgullosos, me dicen que han apuntado a su hijo a clases de chino. Su argumento habitual es que China será pronto la primera potencia mundial, y que conocer su idioma dará a su hijo una ventaja importante cuando se enfrente al mercado laboral. Sin embargo, bajo mi punto de vista esa es una de las decisiones más erróneas que pueden tomar esos padres si quieren que sus hijos adquieran conocimientos realmente útiles.
Como siempre, esta es sólo mi humilde opinión, pero intentaré argumentarla desde tres puntos de vista diferentes: histórico, geopolítico, y etimológico.

Desde un punto de vista histórico la situación actual de China no es muy diferente a la que ha tenido en otros periodos de la historia.  Por ejemplo,  en la Edad Media China aventajó claramente a Europa en tecnología al menos hasta el siglo XIV. La larga lista de sus grandes primicias tecnológicas incluye el hierro fundido, la brújula, la pólvora, el papel, la imprenta y muchas otras. También estuvo a la cabeza del mundo en poder político, navegación y dominio de los mares. A comienzos del s.XV envió flotas en busca de tesoros, formadas por cientos de embarcaciones y con unas tripulaciones totales de 28.000 hombres, décadas antes de que las tres minúsculas carabelas de Colón cruzasen el estrecho océano Atlántico para llegar a las costas orientales de América. ¿Por qué los barcos chinos no cruzaron el Pacífico para colonizar las costas occidentales de América mucho antes que Colón? ¿Por qué, en una palabra, China perdió su ventaja tecnológica frente a la hasta entonces tan atrasada Europa?

El fin de las flotas chinas buscadoras de tesoros nos ofrece una pista.  Siete de aquellas flotas zarparon de China entre 1405 y 1433. A partir de ese año fueron suspendidas como consecuencia de una aberración típica de la política local que pudo suceder en cualquier lugar del mundo: una lucha de poder entre dos facciones de la corte china: los eunucos, facción que había sido identificada con el envío y gobierno de estas flotas, y sus oponentes. De ahí que cuando la segunda facción se impuso en una lucha por el poder, dejó de enviar flotas, desmanteló los astilleros y prohibió finalmente la navegación de altura.

Una sola decisión detuvo la expansión marítima de China. Aquella decisión temporal terminó siendo irreversible, porque no quedaron astilleros para construir barcos que demostrasen la insensatez de aquella decisión.

En comparación, las flotas de exploración europeas estaban mucho menos desarrolladas por aquel entonces.  Cristobal Colón, italiano de nacimiento, cambió su lealtad hacia el duque francés de Anjou, y después hacia el rey de Portugal. Cuando éste rechazó su petición de naves para emprender la exploración rumbo al Oeste, Colón recurrió al duque de Medina-Sidonia, quien también la rechazó, después al conde de Medinacelli, quien hizo lo mismo, y por último a los reyes de España, quienes finalmente aceptaron su requerimiento. Si Europa hubiera estado unida bajo cualquiera de los tres primeros gobernantes, la colonización europea de América podría no haber visto nunca la luz.

Muchos otros avances, como la invención del cañón, la imprenta, la luz eléctrica, las armas de fuego, etc, encontraron al principio indiferencia u oposición en algunas partes del continente europeo, por una u otra razón idiosincrásicas locales. Sin embargo, si un estado no continuaba con una innovación concreta, otro distinto lo hacía, obligando a los estados vecinos a hacer lo mismo para no ser conquistados, o quedar rezagados. Nunca ha habido en Europa un déspota que haya podido cerrar el grifo de la difusión de las tecnologías e ideas.
Actualmente China se encuentra unificada de una manera muy similar a la de la Edad Media, bajo un régimen en el que las decisiones de unos pocos pueden afectar drásticamente a cientos de millones de personas, y desviar la tendencia actual de crecimiento de China en la dirección equivocada. Y si no, sólo hay que ver el inmenso efecto que tuvo la reciente Revolución Cultural de Mao Zedong sobre la economía china.

Desde el punto de vista geopolítico, no es difícil darse cuenta de que todos los estudios serios sobre la situación geopolítica mundial del s.XXI reservan a China un papel relevante. China representa el candidato más importante para disputar a Estados Unidos la supremacía económica que ha gozado desde principios del siglo XX. Junto con Rusia, Japón, la India e Irán  representan un modelo basado en un gobierno central fuerte y eficiente en la promoción del crecimiento económico, que impone orden y estabilidad internamente –un gobierno autocrático– Pero para casi ningún autor esto se reflejará necesariamente en una rivalidad política internacional.  El objetivo central de este modelo es fundamentalmente interno y centrado en el crecimiento de la economía y la resultante reducción de la pobreza. La mayoría de los autores consideran que existen y existirán las condiciones para que Estados Unidos se mantenga como la gran potencia en el siglo actual. 
Según el estudio de George Friedman en China existen tensiones sociales, diferencias regionales y vulnerabilidad económica que le impedirán consolidarse como una gran potencia. La combinación de estos factores producirá una crisis política que regresará a China a un escenario de fuertes rivalidades regionales con un gobierno central luchando infructuosamente por mantener el control. Como en el pasado, China terminará defendiéndose contra la penetración extranjera y siendo incapaz de proyectar su poder hacia el exterior.
Hay muchísima más literatura sobre la probable supremacía mundial estadounidense durante el siglo XXI, así que no parece creíble que dentro de 20-30 años, cuando nuestros hijos se incorporen al mercado de trabajo, dependamos más de las decisiones tomadas en Pekín que de las tomadas en Washington.

Y por último, el argumento que yo creo más contundente para convencerte de que no apuntes a tu hijo a clases de chino es el etimológico.
En el alfabeto chino mandarín, el idioma más utilizado en China, cada carácter está formado por una intrincada serie de trazos, a veces hasta 64.
La combinación de estos trazos de diferentes maneras le puede dar a cada uno de los caracteres significados totalmente diferentes. Los principales diccionarios chinos incluyen alrededor de 56.000 caracteres diferentes.  Aunque para una alfabetización puramente funcional “sólo” se requiere un conocimiento de entre 3.000 y 4.000 caracteres. Frente a los 26 caracteres del alfabeto inglés.


La escritura en chino mandarín en un ordenador es aún más complicada. No hay un sistema estándar, por lo que dos teclados chinos puede no ser exactamente el mismo y puede que no funcionen de la misma manera. Los usuarios de la China continental es probable que utilicen un método y un teclado muy diferente que los de Taiwán o los de Hong Kong.
El método transliteración Pinyin es uno de los más usados, y consiste básicamente en usar las teclas estándar del alfabeto latino en un teclado QWERTY occidental para producir un caracteres de la escritura china en base a su sonido. El ordenador convierte automáticamente la ortografía escrita en ortografía Pinyin a los caracteres correctos chinos en la pantalla. O al menos se supone, porque hay un montón de palabras chinas que suenan similar, pero un aspecto diferente en el papel.
Otro método usado para una mecanografía más veloz es el método de entrada llamado Wubi, que traduce la forma de los propios trazos chinos. Para escribir un carácter chino con este método se debe "deletrear" un carácter chino escribiendo hasta cuatro trazos, en una secuencia de teclas que corresponden a lo que parece y cómo se dibuja.
Como se puede ver el uso del idioma chino es sumamente complicado en el mundo actual de la información y de la comunicación por escrito.  Los chinos que quieren hacer negocios por el mundo utilizan y utilizarán la lengua universal actual, el inglés.  El chino no puede convertirse en un idioma universal hasta que no evolucione lo suficiente para que se pueda escribir en un teclado normal. Y la evolución de las lenguas no es precisamente rápida.


Así que si usted quiere proporcionarle a su hijo unos conocimientos realmente útiles, asegúrese de que aprenda bien inglés.  El sistema educativo actual tiene unas tremendas limitaciones en la enseñanza del inglés, y todo el esfuerzo que se invierta en reforzar esta aptitud tan básica en el mundo actual será la mejor inversión que le puede ofrecer a su hijo.


Pero si lo que usted quiere es proporcionarle conocimientos inútiles, tampoco le enseñe chino, enséñele morse. Al menos cuando ocurra algún desastre apocalíptico que corte todas nuestras comunicaciones, excepto las de radio, su hijo conocerá el único idioma que se podrá utilizar para comunicarse a distancia.  Si, ya sé que eso es muy poco probable, pero aún es menos probable que los chinos logren la supremacía mundial durante este siglo, y que además decidan imponer su idioma como lengua universal.   

Además, el morse es mucho más divertido y requiere mucho menos esfuerzo que el chino.


domingo, 15 de mayo de 2011

El insostenible crecimiento de la población mundial

Hace no demasiado tiempo, mientras me esforzaba por sacarme la carrera, me llegó la noticia de que la población del planeta ya había llegado a los 6.000.000.000 de habitantes.  Este dato me impactó, y decidí escribirle una “carta” al habitante seis mil millones, que publiqué en el periódico universitario de ridícula tirada EL COAXIAL.
(si consigo encontrar el artículo, lo incluiré al final de este post)

El caso es que hoy mismo acabo de enterarme, tan sólo doce años más tarde, que estamos a punto de cumplir los siete mil millones de habitantes.  También he leído por ahí, que la población del planeta alcanzará los diez mil millones en el año 2.100 .


Como casi siempre que se habla de números tan grandes, me resulta difícil hacerme a la idea de lo que significa eso.  Así que he decidido buscar algo más visual, para llegar a entender si este proceso es sostenible o no.

Y lo he encontrado.  Y las conclusiones que he sacado son escalofriantes.
En el siguiente enlace, se puede disfrutar de una simulación a “tiempo real” del ritmo de nacimientos y muertes de los distintos países del mundo: se llama BreathingEarth, y fue creado por un diseñador web australiano llamado David Bleja.  También hace una simulación de las emisiones de CO2 de cada país, pero eso yo me voy a centrar más en la población planetaria.
La primera conclusión a la que llego es que según este simulador, la población actual es de 6.912.068.908 (12 de mayo de 2011) lo que está bastante cerca de los siete mil millones.  Según indica, los datos de nacimientos y muertes vienen de una fuente bastante fiable, el CIA World Factbook.


La visión inicial del mapamundi es curiosa, llena de luces que se “encienden” (nacimiento) y se “apagan” (muerte).  Si te quedas un rato mirando, ves que hay zonas donde no paran de nacer y morir personas (India, China, sudeste asiático) y otras en las que tienes que esperar un buen rato para que pase algo (la vieja Europa, entre otras).
Si te sitúas encima de España, por ejemplo, puedes ver que nace una persona cada minuto.  No está mal.  Para que se produzca una muerte hay que esperar un poco más: 1,3 minutos.  Eso quiere decir que la población española (46.594.327) está aumentando lentamente.
Volviendo a la zona “caliente” del mapa, el sudeste asiático, vemos que hay mucho más movimiento.  China, a pesar de su férreo control de natalidad, tiene un nacimiento cada 1.9 segundos. También mueren los chinos a un ritmo bastante alto, uno cada 3.4 segundos.  Eso quiere decir que la población china está creciendo a un ritmo espectacular: Cada treinta segundos hay aproximadamente seis chinos “netos” más en el mundo.  Y esto sobre una población de más de 1.300 millones.  Esto empieza a dar un poco de vértigo.
Si hacemos el mismo ejercicio sobre la India, que tampoco anda lejos en población (casi 1.200 millones) vemos que cada 1.3 segundos nace un indio (allí no tienen control de la natalidad como en China) y cada 3.6 muere otro.  Esto es un crecimiento aún más espectacular: cada 30 segundos hay aproximadamente 15 indios más.
Me estoy empezando a marear.

De hecho, lo más espectacular de todo, es que el simulador te dice la cantidad de personas que han nacido y fallecido en el mundo desde que lo has puesto en marcha.
En una hora ha habido 23.634 nacimientos, y 10.037 muertes.  En una hora la población mundial aumenta en unas 13.500 personas.
Haciendo la prueba durante toda mi jornada laboral (nueve horas, incluyendo la improductiva hora que uso para comer) puedo comprobar que el mundo ha aumentado en población en la espectacular cifra de 122.373 personas.  ¡Un momento! que cuando me voy para casa, y dejo de ser productivo, el mundo no para de generar población.  Mi jornada laboral debería dar de comer al aumento de población neto de 24 horas (siete días por semana).  Es decir, que durante todo un año, el mundo genera aproximadamente 120 millones de hambrientas nuevas bocas que alimentar.

Menos mal que finalmente me he dado cuenta que el esfuerzo de alimentar a esas nuevas bocas se debería repartir entre toda la población activa mundial, que parece ser de aproximadamente 3.000 millones.  Esto me da una mucho más confortable cifra de 0.04 nuevas bocas que alimentar cada año por persona activa.  Estaba empezando a sentir demasiada presión.

Pero aunque te hayas sentido aliviado por esta última revelación, no creas que te puedes relajar: esto quiere decir que cada 25 años tienes que ser capaz de alimentarte tú mismo, a tus propios hijos (si los tienes), a todas las personas inactivas que se han generado a tu alrededor (familiares jubilados, parados, etc) y a una nueva persona que el mundo ha generado, y que depende exclusivamente de ti.  Da igual si tienes hijos o no, el mundo te obliga a “adoptar” a una nueva persona cada 25 años.

NOTA: todos estos cálculos han sido realizados siguiendo la mayor simplificación posible, sin ningún tipo de modelo de simulación (con una calculadora, vamos) y considerando que el crecimiento de la población es lineal.  Si se hubiera seguido el modelo exponencial, mucho más preciso en las predicciones de crecimiento, seguramente los números serían mucho más abultados.