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miércoles, 18 de septiembre de 2013

El Siglo de la Mujer



Queridas hijas:

El siglo en el que nació papá se dieron enormes pasos por los Derechos de la Mujer. Después de muchos siglos de subordinación absoluta al hombre, durante el siglo XX se empezó por fin a luchar por la emancipación de la mujer, y por igualar sus derechos a los del Hombre.
  
El patriarcado, que proviene de las palabras griegas “mandar” y "padre" ha permitido al hombre, durante milenios, ejercer una posición dominante sobre todos los aspectos de la vida de la mujer. Parece que, en algún momento fatídico de la Civilización, el tejido del matriarcado se desintegró coincidiendo con la aparición de las religiones monoteístas, que ineludiblemente identificaban a un Dios masculino.  Estas creencias casi siempre fueron utilizadas para justificar una devaluación de la mujer.

Aristóteles, considerado por muchos como la figura intelectual más importante de todos los tiempos, afirmaba en su obra De generatione animalium que las mujeres eran "hombres mutilados", seres inferiores porque tenían la sangre "más fría", algo que mermaba su capacidad para razonar. Una frase atribuida a Buda atestigua que "el cuerpo de la mujer es sucio y no puede ser depositario de la ley". Una oración hebrea reza "Adorado seas Señor, nuestro Dios, Rey del Universo, que no me has hecho mujer". Santo Tomás de Aquino escribió: "El hombre está por encima de la mujer, como Cristo está por encima del hombre". Sigmun Freud, en 1932, justificó la agresión masculina a su pareja porque satisface la "necesidad de sufrir" de la mujer, a quien le achaca una personalidad dependiente y perdedora. El masoquismo es pues una "expresión de la naturaleza femenina". Y esto son sólo pequeños ejemplos de la humillación que ha tenido que sufrir la mujer.

La dedicación exclusiva a la maternidad a la que se obligó a la mujer extremó la dependencia económica femenina y, con ello, el sometimiento forzoso del sexo femenino al masculino. Las mujeres se vieron así degradadas a una condición casi subhumana.

Pero el siglo en el que nació vuestro padre todo eso cambió mucho, y gracias al esfuerzo de infinidad de mujeres , y de algunos hombres, se fueron eliminando poco a poco las injusticias que tenía que sufrir la mujer, por el simple hecho de ser mujer.

Pero incluso durante el siglo en el que nació vuestro padre se han producido retrocesos en los Derechos de la Mujer.  Empezando por España, donde  a la mujer española se le arrebataron durante la dictadura franquista los derechos que la Constitución de 1931 le había otorgado, como la igualdad con respecto al varón y el derecho a voto. Con el Régimen, la mujer pasó a asumir el papel de madre y esposa.


Hasta un año antes de que vuestro padre naciera, la mujer en España necesitaba la autorización de su marido para trabajar, y debía solicitar su permiso para cualquier actividad imaginable, como abrir una cuenta en un banco, comparecer en un juicio, o aceptar una herencia.

Pero todo eso cambió durante la última parte del siglo pasado, el país en el que vosotras habéis nacido se convirtió en uno de los más avanzados del Mundo en Derechos de la Mujer.

Pero aún quedan muchas cosas por hacer. Hoy en día todavía quedan lugares en el Mundo en los que la situación de la mujer es inaceptable.


CHINA - Política del hijo único, y el valor de la mujer

El gobierno totalitario chino estableció, en 1979, la llamada política del hijo único, para establecer un radical control de la natalidad que redujera la superpoblación.  Esta política ha tenido una influencia dramática sobre la situación de la mujer en China.

En la mayoría de las zonas rurales, se permite a las familias tener dos niños si el primer niño es femenino  o lisiado.  Ese es el valor que concede el gobierno chino a la mujer. Las mujeres son sólo valoradas por su utilidad y “constituyen el artículo de comercio más preciado en la vida de los aldeanos”. El intercambio de mujeres entre hombres está al orden del día, igual que la cesión de hijas recién nacidas.
La tradición de preferir los varones en lugar de mujeres como hijos únicos ha profundizado el infanticidio femenino mediante el aborto selectivo. Con la política de planificación familiar desde 1980, la tasa de mortalidad de niñas aumentó considerablemente.
Sin embargo las campañas que promueven  -sobre todo en las zonas rurales- a que acepten a una mujer como su única descendiente tomará tiempo. Mientras no haya un cambio en la mentalidad de la población, y se consideren las niñas como iguales o más valiosas que los varones, seguirá habiendo un gran número de abortos selectivos por sexo, y continuará el tráfico de niñas y mujeres como mera mercancía.


INDIA - La mayor democracia del mundo, un inmenso sistema patriarcal


En la India nacer niña se considera todavía hoy una carga familiar. El hijo varón perpetúa el linaje, hereda la propiedad y cuida de sus padres en la vejez, mientras que, en el caso de las niñas, los progenitores deben pagar una cuantiosa dote a la familia del novio.
La mujer, al igual que ocurriera en España, está inmersa en un sistema patriarcal en el cual es tratada como una menor de edad hasta su muerte.
En la última década han muerto siete millones de niñas por el aborto selectivo, y se estima que murieron un total de 50 millones el siglo pasado.

Existen graves peligros que afectan a las mujeres como la violación, los matrimonios forzados y el tráfico sexual. Las chicas forzadas a la prostitución provienen de las villas y son llevadas a las grandes ciudades donde son vendidas como esclavas sexuales.

Cada año, millones de niñas de la India se casan siendo niñas. En algunos casos, las novias no tienen más de 4 o 5 años de edad. Los matrimonios con niñas son ilegales en la India, pero aún así la práctica está creciendo. Para la mayor parte de los pobres del área rural de la India, que viven con menos de $1 por día, casar a una hija significa una boca menos que alimentar.

Solo un pequeño porcentaje de mujeres en India son profesionales. La gran mayoría son vistas como altamente dependientes y no productivas, lo cual no “le agrega valor” a la familia. Las mujeres llevan todas las de perder ya que ni siquiera se han reformado los derechos sobre la propiedad. Aún en las familias pequeñas, la gente se asegura de tener un hijo varón.

Se les niega el acceso a la educación, la dignidad o sus derechos más básicos, lo cual genera en muchas una gran depresión y muchas veces optan por quitarse la vida. El suicidio femenino es en la India seis veces más probable que el masculino.


No hay manera de imaginar lo increíbles que podrían ser el crecimiento y el desarrollo de China e India si fueran capaces de liberar y aprovechar las capacidades y fortalezas de los más de mil millones de mujeres que viven en estos dos países.

Pero aunque parezca increíble aún hay un lugar en el que las mujeres están sufriendo más que en India o China: la zona de asia central formada por Pakistán y Afganistán.  

SOMETIDAS A LA SHARIA

El movimiento fundamentalista talibán opera en Afganistán y Pakistán, y tuvo el control de la capital de Afganistán (Kabul) y la mayor parte del país durante cinco años.
En el poder, los talibanes forzaron una de las más estrictas interpretaciones de la ley Sharia como nunca se había visto en el mundo musulmán, que se hizo famosa internacionalmente por la forma de tratar a las mujeres. 
Sometidas al movimiento talibán, y tristemente famosas por verse obligadas a llevar el Burka estas mujeres están sufriendo un infierno inimaginable para cualquier mujer occidental.
Las mujeres se vieron obligadas a usar el burka en público; no se les permitió trabajar ni recibir educación después de los ocho años, y hasta entonces sólo se le permitía el estudio del Corán;  no se les permitió ser atendidas por médicos de sexo masculino si no eran acompañadas por un hombre, lo que llevó a que muchas enfermedades no fuesen tratadas; se restringió enormemente la libertad de circulación de la mujer, hasta el punto de que las mujeres sólo podían viajar acompañadas por un familiar varón; las mujeres se enfrentaron a la flagelación pública en la calle, y la ejecución pública por violaciones de las leyes de los taliban. Las malas condiciones sanitarias y la malnutrición hicieron del embarazo y el parto situaciones excepcionalmente peligrosas para las mujeres afganas.


Pero poco a poco, y gracias a la presión internacional, los talibán están perdiendo poder. Igual que durante el siglo pasado, todavía quedan muchas mujeres valientes, dispuestas a luchar por sus derechos, como 
Malala, una niña a la que los talibán dispararon por ir a la escuela. 


Todas ellas conseguirán culminar lo que empezaron sus predecesoras en el mundo occidental.  Todas estas sociedades evolucionarán poco a poco hacia una sociedad más justa e igualitaria.


EL SIGLO DE LA MUJER

Queridas hijas, no podéis imaginar lo feliz que me hacen todos los avances en los Derechos de la Mujer que se dieron en el siglo en el que nací.  Si hubiera nacido en un siglo anterior, tendría que sentirme desgraciado si no hubiera tenido ningún hijo varón.  El valor que se le daba al Hombre era muy superior al de la Mujer, y no habría podido evitar sentir una gran decepción hoy.

Y aún hoy, si vosotras hubierais nacido en algún otro lugar, os habría condenado a vivir una vida dura, cruel, y peligrosa.

Por eso me alegro tanto de que vosotras hayáis nacido en este lugar, y en este siglo.

Estoy convencido de que cuando tengáis edad suficiente para comprender lo que os cuento aquí, todas esas injusticias serán sólo un recuerdo del pasado, y no habrá ya lugares en el Mundo en los que nacer mujer suponga una desgracia.  La lucha de miles de mujeres valientes como Malala habrá dado sus frutos, y el valor de una mujer para la sociedad será, como mínimo, igual al de un hombre.  

Nada me hace más feliz hoy, el día del nacimiento de mi tercera hija, que haceros este regalo:

Os regalo este siglo, el siglo de la Mujer, para que lo viváis, para que escribáis su Historia.

sábado, 19 de noviembre de 2011

El derecho y la obligación de votar

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A menudo escucho a gente que afirma tajantemente que no irá a votar.  Las razones que me dan son variadas, pero la mayoría de ellas tiene mucho que ver con la desconfianza cada vez mayor hacia la clase política, la sensación de que son todos iguales, y de que ninguno de ellos nos está ayudando a salir de ésta.
Yo mismo he reflexionado sobre lo inútil que me parece votar a uno u otro partido, por ejemplo, para el Senado. 
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Pero pongamos las cosas en su sitio.  Si estamos todos de acuerdo con  Winston Churchill en que la Democracia es el menos malo de todos los sistemas políticos, tu participación es indispensable.  El voto es un derecho constitucional que ha costado mucho conseguir y defender, y bajo mi punto de vista, una obligación moral de cada uno de nosotros.


Si piensas que ningún partido se merece tu voto, según mi punto de vista deberías votar en blanco. El problema práctico es que las consecuencias de un voto en blanco son incluso contraproducentes. En España, el porcentaje mínimo para tener representabilidad es del 3% para congreso 5% para el caso de las elecciones municipales y la mayoría de autonómicas.  Los escaños que corresponderían al voto en blanco se reparten entre el resto de grupos parlamentarios. Puesto que un elevado voto en blanco significa elevar el número de votos necesarios para llegar al 3% del total, tiene el efecto de dificultar la representabilidad de los partidos minoritarios (es más difícil llegar al 3% del total de votos)

Pero es una de las pocas formas de protesta claras que hay.  Las razones que llevan a la abstención son difíciles de interpretar, y por tanto se puede manipular como cada uno quiera. ¿cómo se interpreta una alta abstención en un domingo soleado de verano en el que además coinciden el episodio final de Perdidos, y un Barça-Madrid? El mensaje de protesta queda claramente diluido.
Si quieres hacer un acto de protesta explícito, si les quieres dejar el mensaje de que ningún partido político merece tu voto, ve a votar, y no metas ninguna papeleta en el sobre.  Pero ve a votar.


Si lo que piensas es que ninguno de los partidos mayoritarios lo está haciendo bien, busca un partido minoritario al que ayudar con tu voto.  Aunque te parezca mentira, tienen propuestas electorales, y luchan por sacarlas adelante.
Hay mucha gente desencantada con el actual sistema bipartidista.  La mejor manera de luchar contra ello es ir a votar.  Y si quieres hacer voto útil, útil contra el bipartidismo, puedes seguir esta iniciativa, Aritmética20N.
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Se trata de un estudio matemático, presentado en forma de tabla, que indica a qué formación política votar para desbancar a los partidos mayoritarios.  Dicho de otra manera, el partido que más probabilidad tiene de ganarles en cada circunscripción. Si lo que quieres es luchar en contra del bipartidismo, sigue el consejo de esta tabla, en vez de quedarte en casa.


Finalmente, si lo que te parece es que el sistema democrático actual se tiene que reformar, hacerlo  más realmente democrático, más cercano a las personas, menos dependiente de los partidos políticos, o cualquier otra reforma que consideres imprescindible, lo primero que tienes que hacer es ir a votar.  No se puede reformar algo en lo que no participas.


Si todos estamos de acuerdo en que necesitamos que alguien nos gobierne (anarquistas convencidos aparte), y que la mejor opción es elegir a los que nos gobiernan entre todos, pues eso es lo que tiene que ser: entre todos.


Si sólo te dan la oportunidad de dar tu opinión cada cuatro años, no la desaproveches.  Bajo mi punto de vista, si no votas no tienes derecho a quejarte de nada lo que haga el próximo gobierno durante toda la legislatura. Así de simple. 
Tu mensaje es claro: no me importa.  Pues si no te importa, no te quejes.


Por eso me enfado tanto cuando alguien me dice que no va a votar.  La gente parece no ser consciente de lo que ha costado instaurar la democracia en este país.
Y si la que me dice que no irá a votar es una mujer, todavía me enfado más. El voto de la mujer se trata de un derecho que ha costado mucho esfuerzo conseguir, el sacrificio de muchas mujeres comprometidas, --> para que ahora lo desaprovechéis.  Todavía hay muchos países que oficialmente no permiten a sus mujeres votar (más los que no tienen democracia, claro). Todas estas mujeres, reprimidas en muchos aspectos de su vida, jamás comprenderían que tú, teniendo esa libertad y ese derecho,  no fueras a votar.  Tú, más que nadie, tienes la obligación moral de ir a votar.

viernes, 1 de octubre de 2010

La motivación en el trabajo, y Wikipedia

 Hace poco, mi director de negocio se vio en la obligación de convocarnos a todos sus colaboradores, para analizar los malos (más bien pésimos) resultados de una encuesta de satisfacción, que nos hicieron rellenar unos meses atrás.  Había quedado tan sorprendido de la mala puntuación general, pero sobre todo de la mala puntuación en particular que le habíamos dado a él y a su gestión, que nos convocó dos veces, un total de cinco interminables horas.  Las reuniones no sirvieron de mucho, no creo que él encontrara muchos argumentos que le permitieran justificar su parte a sus superiores.  Pero el caso es que algo consiguió.  Consiguió que me pusiera a meditar el por qué yo había puntuado tan mal, sobre todo en los apartados de apoyo a la implementación de nuevas ideas, confianza en la gestión de mi carrera profesional a largo plazo, y en la valoración del liderazgo de mi jefe directo.  Recordé un vídeo corto en el que alguien explicaba lo que realmente motivaba a las personas, y por qué las empresas (o los jefes) casi nunca sacaban partido de esta motivación.



Muy en resumen, este vídeo explica que la vieja estrategia del burro y la zanahoria no es demasiado efectiva, y que de esa manera no se conseguían grandes resultados, más bien al contrario.  La motivación de la mayoría no funciona con este juego de “recompensa por tu productividad”, sobre todo si se trata de una recompensa monetaria.  Lo que más motiva a las personas, para dar lo mejor de si son, básicamente, estos tres conceptos: tener autonomía, desarrollar tus habilidades, o maestrías, y tener un objetivo claro.  Comenta que hay trabajadores que, por falta de motivación, se dedican a cumplir en el trabajo unos mínimos, y luego dedicaban grandes esfuerzos a realizar tareas no relacionadas con su trabajo, por los que nadie les pagaba.  Ponía el ejemplo de Wikipedia, una enciclopedia construida a partir del esfuerzo altruista de muchas personas.  El caso es que tiene algo de razón, pero aún así seguía sin entender demasiado mi frustrante y desmotivada situación actual.  Hasta que, por curiosidad, he entrado en Wikipedia, no para consultar algo, sino para ver cómo realmente funciona, y qué motivaciones podían llevar a alguien a trabajar “gratis”.

Una cosa llevado a la otra, siempre dándole vueltas a mi situación personal de falta de motivación, y al final decidí que crear yo mismo un artículo de Wikipedia era una buena manera de enfrentarme a la indignación por lo poco valorado que estoy en mi trabajo, y la poca rentabilidad que saca mi empresa a mis horas de trabajo.  No sirve de nada indignarse, y entrar en el pasotismo, porque al final realmente tu rendimiento laboral baja, y no vale de nada culpar a tu jefe, o a la empresa, o vete tú a saber a quién.  Prefiero resignarme a mi situación laboral, intentar sacar lo mejor posible el trabajo que me han encomendado (a pesar de que estoy pidiendo a gritos un cambio, y no se quieren dar cuenta) y dedicar mi tiempo libre a tareas más gratificantes, y además no pagadas, como lo de convertirme en enciclopedista. 

Enciclopedista, realmente suena bien.  Me imagino el honor de los primeros creadores de la ENCYCLOPEDIA, y lo que ellos contribuyeron al avance de la Humanidad.  Así que me puse a aportar mi pequeño granito de arena al saber mundial.  Pero no es tan fácil: casi todo lo que puedas imaginar, ya está incluido en Wikipedia.  Todo lo sobre lo que yo querría escribir, ya estaba muy bien explicado.  Mis grandes referentes, Gandhi, Cousteau, Jesucristo, tienen por supuesto artículos.  Pero también otros personajes menos famosos, que también admiro, y sobre los que querría escribir: Isaac Asimov, Mike Oldfield, Emilio Calatayud, y todos los que se me ocurrieran, estaban ya incluidos.  Tampoco podía ponerme a escribir sobre cosas que conozco bien, como el Poliuretano, o la Espuma viscoelástica. 
Nota: para conocer mi (otra vez humilde) aportación a la difusión de conocimientos sobre el poliuretano, podéis visitar:
El Poliuretano, ese gran desconocido

Finalmente encontré la solución: la misma Wikipedia tiene una sección de solicitudes de artículos, cosas que todavía no se han creado, y que alguien ha sugerido que se creen.  Pero mi alegría fue breve: casi todo lo que hay en esa lista es demasiado raro o incomprensible para mí.  Aunque finalmente encontré algo sobre lo que si podía escribir: no había ningún artículo que hablara sobre el Instituto de la Mujer.  Interesante tema, y además sería un artículo útil.  Así que me decidí a investigar a fondo sobre el tema, escribí, resumí, ordené y reordené, luego incluí referencias, enlaces internos y externos, me esforcé en cumplir las estrictas normas de estilo y formato, me sometí al exhaustivo control de los Wikipedistas, y finalmente lo conseguí: he creado mi primer artículo de Wikipedia

Instituto de la Mujer

Ha sido un esfuerzo bastante grande, y de manera totalmente desinteresada.  Ni siquiera busco reconocimiento por parte de nadie.  Ha sido un alivio ver que mi esfuerzo, mi iniciativa personal, tiene su recompensa, y además no se ha encontrado con miles de pegas, de trabas insalvables.  Simplemente eso, alivio.  He trabajado mucho más a gusto en esto que en mis verdaderas responsabilidades.

Así que, en cierta manera, mi pequeña aportación a la sabiduría mundial se debe también a la pésima motivación que me ha transmitido mi jefe. 

En nombre de todas las personas a las que este artículo pueda ser útil te doy las gracias, Josep María