Muchos políticos, analistas
políticos y académicos ven en el Senado una cámara que no ejerce en la práctica
una función útil, ya que para casi todas sus funciones el Congreso es el que
acaba decidiendo, y las pocas funciones exclusivas no se han usado nunca.
Existen numerosas llamadas a reformar el Senado para que sea un órgano que de
relevancia a las regiones, otras a eliminarlo. Cualquier reforma necesitaría de
un cambio en la Constitución.
Según he leído por ahí “El Senado
controla la acción del gobierno” PERO su función de control político está
subordinada al Congreso de los Diputados.
Es decir, que no sirve para controlar la acción del gobierno.
“El Senado tramita proyectos de
ley”, es decir, iniciativas remitidas por el gobierno al Congreso de los
Diputados, y “puede introducir enmiendas en los respectivos textos u oponer su
veto”, PERO en éste último caso el texto deberá volver al Congreso de los
Diputados para su aprobación definitiva. Es decir, que no sirve para
enmendar o vetar leyes propuestas por el Congreso.
Y la contradicción
más flagrante del Senado, sin duda, es la siguiente: Nuestra constitución lo
configura como “cámara de representación territorial, que toma como demarcación
para ello la provincia”, cuando la estructuración territorial posterior del
Estado se ha basado en las Comunidades Autónomas.
La
coordinación entre la administración central y las autonómicas se concreta hoy
de forma efectiva en las conferencias de presidentes autonómicos y en las
sectoriales de consejeros y ministerios.
Por tanto, como no sirve el Senado, creamos órganos paralelos y
duplicados. Y no eliminamos el Senado. Y como las CC.AA. quieren
tener influencia, se incluyen los llamados Senadores por designación autonómica
No son elegidos,
sino designados (o enchufados, como se prefiera) por cada Comunidad Autónoma en
función de su población.
Leo
también que en la próxima legislatura, tras el 20N de 2011, habrá dos sillas
más ya que se amplía de 264 a 266 Senadores.
En
vez de escuchar el clamor generalizado de reducción del número de senadores, y
las llamadas a la reducción de gasto público, sus señorías se han puesto de
acuerdo muy recientemente (Septiembre de 2011) en aumentarlo. Veo también que el
número de senadores ha ido aumentando paulatinamente
desde la I Legislatura, según este bonito gráfico:
Es evidente pues que estos senadores son muy necesarios y útiles para la sociedad. O por lo menos ellos lo ven así...
SISTEMA DE ELECCION: ¿listas abiertas?
Aquí viene lo que más me ha cabreado de todo. Los senadores de elección directa, exceptuando los de la gráfica anterior, (los designados a dedo por las CC.AA.) son elegidos mediante listas abiertas, 4 senadores por cada provincia, con alguna excepción.
Es decir, en el Senado sí que hay listas abiertas, y puedes elegir personalmente a los senadores que vas a votar. Una de las reclamaciones más repetidas por la sociedad, las listas abiertas, las dejan para el órgano representativo más inútil de todos (y además sólo para una parte)
Preguntas que se me ocurren:
¿te sabes el nombre de alguien que se presente como senador por tu provincia?
De hecho, después de buscar en internet y encontrar la lista de propuestos para tu provincia (espero que hayas tenido más suerte que yo, que no la he encontrado), ¿conoces a alguno? ¿Alguno de ellos ha hecho algo en la campaña electoral para conseguir tu voto?
¿no?
Pero... ¿no tiene que ganarse el voto de los ciudadanos de su provincia para defender sus intereses en esta cámara de representación territorial?
PROPUESTAS DE REFORMA
Si se refunde al actual Senado como verdadera cámara territorial abrirá la posibilidad a las CC AA de poder ampliar su participación en los procesos de la iniciativa legislativa que les afecte. Sí el Senado debe ser una cámara de representación territorial, la provincia debe desaparecer como circunscripción. Hay pues que reconocer lo innecesario del número actual de senadores.
QUIÉN NO QUIERE REFORMARLO, Y POR
QUÉ
Cualquiera que considere que
tiene derechos adquiridos. Parte de esta oposición puede provenir de los partidos nacionalistas. En
la España de las autonomías, el Senado
podría ser una institución que potenciara la multilateralidad frente al
bilateralismo. Pero si se
potencian las instituciones multilaterales, como puede ser el Senado, los
partidos nacionalistas no podrán enfatizar tanto sus diferencias frente al
resto.
Los partidos mayoritarios, que se
encuentran muy cómodos en esta situación. Según la evidencia empírica, sólo cuando la
composición de la cámara alta es molesta para el ejecutivo, se emprenden las
reformas. Por ejemplo, en el caso de Australia, donde la oposición tiene una
amplia influencia en las políticas a través de la cámara alta, se observa el
mayor número de intentos de reforma. En
España, como tiene una influencia muy leve, y llevadera para el gobierno,
ninguno de los dos partidos que tiene opciones para gobernar tiene ningún interés
en reformar el Senado.
Yo no voy a colaborar en esta patraña. Votaré en blanco en el Senado.
P.D. La única opción diferente que me estoy planteando en vez de dejar en blanco el sobre con mi voto al Senado, es la iniciativa política Escaños en blanco.
Aunque votes en blanco, seguirán saliendo elegidos.
ResponderEliminarLa forma de conseguir echarles es votar a ESCAÑOS EN BLANCO.
Sus candidatos no tomarán posesión del Escaño, y éste quedará vacío
http://eliminarelsenado.com/?page_id=10
Es cierto, Omoloc, como he dicho en la postdata es mucho más útil votar a Escaños en Blanco que dejar el sobre vacío y votar en blanco.
ResponderEliminarAunque es realmente indignante que, aunque tenga éxito (y espero que lo tenga), y se consigan dejar asientos vacíos, ellos siguen aumentando el número de senadores designados por enchufe por las CC.AA.
Todos intentando reducir, y ellos lo que intentar es aumentar el gasto (y de paso enchufar a sus amigotes)